Fran Gámez posa frente a un escudo del Mallorca en la ciudad deportiva Antonio Asensio. | M. À. Cañellas

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Hace poco más de medio año, Fran Gámez López (Puerto de Sagunto, 1991) vivía como siempre. En casa, junto a su familia y con el brazalete del Atlético Saguntino ceñido al brazo. Su carrera la había iniciado en el otro equipo de la ciudad, en el gran rival, el Acero, pero en cinco temporadas había ayudado al club romano a romper su techo con el ascenso a Segunda B y la conquista de la Copa Federación.

Se había convertido en una «leyenda» de la entidad, que lo despidió con ese mismo título a finales de enero a través de un comunicado en el que destacaba que «su compromiso, sacrificio y hambre» le habían erigido en «un ejemplo» para su cantera mientras informaba de que el Mallorca, que acababa de jugar unos días antes en Morvedre, había hecho efectivo el pago de su cláusula de rescisión.

Por primera vez, le tocaba hacer las maletas. Siete meses después ya ha empezado a hacerse un sitio entre el mallorquinismo, ha debutado en Segunda División y aspira a ser una de las revelaciones de la categoría. Con Sastre aún tocado por unas molestias en la rótula, se le abrieron de golpe las puertas del once y fue uno de los más destacados tanto en el Ciutat de Palma como en el estreno liguero contra Osasuna. Y salvo que se produzca algún giro inesperado, mañana volverá a taponar la banda derecha del Mallorca en el Wanda.

—Parece que está aprovechando bien los minutos.
—La verdad es que está yendo todo muy bien. Cada vez que sales al campo tienes que hacerlo porque también hay otro compañero que quiere hacerlo y toca ganárselo. Ahora no está Joan (Sastre) y no es agradable que un compañero se lesione, preferiría que estuviera en las mejores condiciones.

—¿Es el lateral derecho la posición mejor cubierta?
—Todo el equipo tiene un gran nivel y juegue quien juegue hay razones para estar tranquilo porque el once no se resentirá.

—Cómo le ha cambiado la vida en un año...
—Cuando vine el año pasado jugué poco, pero la verdad es que lo entiendo porque el equipo estaba primero y andaba todo el mundo muy bien. No creo que entonces fuera necesario tocar muchas piezas. Esta temporada todo ha sido diferente. Ha habido una pretemporada de por medio y estoy mucho más acoplado a todo.

—¿Esperaba cambios tan importante en tan poco tiempo?
—Ha sido muy importante todo lo que ha pasado y si me lo hubieran dicho no me lo hubiera creído, aunque lo habría firmado al momento y con los ojos cerrados.

—¿Se ha marcado algún objetivo concreto para este año?
—Lo que quería era debutar en Segunda y tener muchos más minutos de los que había tenido en los meses que llevaba aquí. El primero lo conseguí el domingo contra Osasuna y ahora me queda el otro. Ahí está la competencia y el que sale siempre beneficiado de ella es el equipo.

—Después de empezar ganando, ¿se ve todo diferente?
—La primera victoria siempre da un poco de tranquilidad y estás más nervioso de lo normal al entrar en competición. Demostramos que tenemos un buen nivel y que podemos ganar a cualquier equipo. Es la primera jornada, evidentemente, pero teniendo en cuenta que ahora afrontamos dos salidas consecutivas era importante empezar así.

—¿La clave es haber mantenido el bloque del curso pasado?
—Era importante porque todos conocemos lo que quiere el entrenador y lo hace todo mucho más fácil, tanto para los que estábamos como para los que llegan nuevos. La plantilla tiene el nivel suficiente para competir en Segunda

—Este año debuta en una categoría superior, ¿le ha pedido algo especial Vicente Moreno?
—Que juegue como sé jugar, porque si estoy en el Mallorca es porque tengo nivel para ello. Y que tengo que demostrarlo.

—Mañana, el Rayo Majadahonda, que es otro recién ascendido, que viene de perder y que no jugará en su campo.
—Asequible no habrá ningún partido durante toda la temporada. El Rayo es un equipo bastante complicado que tiene una manera muy peculiar de jugar y será difícil, aunque lo vamos a intentar. Será la primera vez que ambos juguemos en un estadio como el Wanda, así que lo de ser locales aún no lo tendrán demasiado claro.

—El objetivo del Mallorca ha sido uno de los debates del verano, ¿usted cómo lo ve?
—Tenemos que ir poco a poco. Es cierto que estamos en un club con mucha historia pero la realidad es que venimos de jugar en Segunda B y que somos un recién ascendido. Hay que ir partido a partido y ya está. El míster también nos ha insistido en eso. Prepararse para ganar semana a semana y ya está.

—Hay varios futbolistas que ya saben que no cuentan y a los que se les busca salida, ¿cómo es su día a día?
—Lo llevan de la mejor manera posible porque es un tema complicado, así que esperemos que se resuelva rápido y de la mejor manera posible para todos. Ellos entrenan muy bien.

—¿Un sueño para este curso?
—Seguir disfrutando, jugar mucho y cuando se empiecen a decidir las cosas ya veremos en qué posición estamos y a qué podemos aspirar.