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Atlético Baleares 0-0 Real Mallorca

Atlético Baleares: Aulestia; José Ruiz, Sergio, Manu, Guasp; Kike (Álvaro, min. 61), Borja, Fullana, Óscar Rico (Delgado, min. 65); Oliva y Xisco (Vallori, min. 96)

Real Mallorca: Reina; Grima, Xisco Campos, Raillo, Bonilla; Pol Roigé (Bryan Reina, min. 72), Pedraza (Serrano, min. 58), Damián, Lago Junior; Cedric (Álex, min, 77) y Abdón.

Como se suele decir en el argot taurino «tarde de expectación, tarde de decepción». Así se podría resumir lo visto esta tarde en Son Malferit en el derbi palmensano entre el Atlético Baleares y el Mallorca. Se esperaba mucho y se vio poco. O muy poco. Los de Vicente Moreno jugaron con un hombre más durante casi 40 minutos.

El primer disparo entre los tres palos ha llegado en el minuto 16. Esta es una clara muestra del respeto inicial entre los dos equipos. Fue Xisco el que lo intentó, en lo que sería el preludio de casi todo el partido. El Mallorca, bien replegado atrás (quizá más de lo normal) esperaba los errores del ATB que en estos primeros minutos no llegaba.

Salió De la Morena con un doble pivote para controlar el partido. Borja Martínez fue el acompañante de Fullana y eso lo notó el equipo. El ATB ha vuelto a demostrar esta tarde que progresar adecuadamente ante un rival de altura, más allá de que fuese un derbi.

El único jugador del Mallorca al que no le gustaba lo que veía sobre el césped sintético de Son Malferit. Lo intentaba, pero sin demasiada fortuna. La conexión con Bonilla hoy no funcionó como si ocurrió los dos partidos anteriores. Parte de culpa de ello tienen Kike y José Ruiz, que aguantaron bien las acometidas por ese flanco.

El primer disparo entre los tres palo, sin peligro, de los bermellones llegó en el 37. Sí, en el 37. Damià lo probó de lejos. Y nada más.

Las emociones del partido, que no los goles, se las dejaron ambos para la segunda mitad. El arreón balearico de los primeros instantes del segundo acto se vio frenado en seco con la expulsión de Gerard Oliva. El delantero blanquiazul cometió una falta sobre Reina, cuando el guardameta ya tenía el balón en las manos y vio amarilla. Parecía justa, a pesar de la sobreactuación del portero malagueño del Mallorca. Oliva no quedó satisfecho y siguió protestando. El árbitro, que estaba pasando desapercibido hasta ese momento, quisó dejar su sello en el encuentro y le mostró la segunda amarilla. El ATB se quedaba con 10 jugadores con más de 40 minutos por delante.

Se le ponía de cara el partido a los bermellones. O eso se suponía. Pero nada. A los blanquiazules no les pesaba jugar con uno menos y seguían intentándolo capitaneados por Xisco Hernández, que se echó al equipo a las espaldas y luchó, corrió y capiteneó los contragolpes. En definitiva, todo en uno. El '7' del ATB ha vuelto a demostrar ante toda la Isla que está a otro nivel.

A pesar de estar con diez De la Morena, que acabó también expulsado por protestar al árbitro, no se achantó y apostó por la victoria. Retiró a Kike López y dio entrada a un delantero, Álvaro Sánchez. Una buena muestra de que veía con fuerzas a su equipo. También ayudado por la nula capacidad del Mallorca, a pesar de estar con uno más, de inquietar a Aulestia.

Cuando más apretaba Son Malferit, a 15 minutos del final, llegó la acción que pudo desnivelar el partido para el Mallorca. Cedric se aprovechó de un fallo garrafal atrás, el único de la defensa del ATB en todo el encuentro, y se plantó solo ante el portero con la única tarea de colocar bien el esférico. Y no pudo. O no supo. Se marchó desviado cuando ya se había hecho el silencio en el campo temiéndose lo peor.

Y desde aquí hasta el final mucho miedo. Miedo a perder un punto el ATB y miedo a ganar el Mallorca, que en ningún momento se desmelenó. Lo intentó Damià como en la primera mitad, también de lejos y también sin suerte.

Reparto de puntos que deja al Mallorca con 7 puntos en tres jornadas y sigue sin encajar un gol. El ATB, con tres menos y en clara línea ascendente.