Los socios, molestos por las largas colas y falta de información, se han quejado de la mala planificación del club. | M.A. Cañellas / A. Largo

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Los socios del Real Mallorca, sobre todo los que la pasada temporada disponían de abonos en la tribuna de sol, se han encontrado la mañana de este martes con largas colas y caos en Son Moix para renovar sus carnés.

Se da la circunstancia de que el club palmesano, que la próxima temporada jugará en el Grupo III de Segunda División B tras la aciaga pasada temporada, ha decidido cerrar la tribuna de sol para concentrar a sus aficionados y evitar que las gradas den sensación de vacío.

La medida ha generado indignación por parte de algunos socios que este martes explicaban a este periódico: «Llevo en esa tribuna desde que se inauguró Son Moix, tengo un sitio estupendo, con gran visibilidad y ahora me mandan al otro lado. No sé dónde me sentaré, igual me toca en una esquina. No lo podemos entender». Otros aficionados comentaban que el club tendrá que rectificar. «Mira la gente que hay aquí, no cabremos. Tendrán que volver a abrir la tribuna de sol. Es una chapuza».

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Muchos de estos aficionados con abonos en la tribuna de sol se han presentado temprano este martes, algunos ya esperaban a las 6.30 de la mañana, en las oficinas del club -que abren a las 9.00 horas- para conseguir asientos en la grada cubierta antes de que se agoten.

La alta afluencia de aficionados y la falta de previsión del club ha provocado que se hayan formado largas colas y cierto caos, además del descontento de muchos de los socios que han acudido a Son Moix. «No tenemos nada de información, no sabemos si nos darán ticket o no. Y tampoco sabemos si nos lo dan, si podrán atendernos hoy o mañana».

Un miembro de la seguridad del club ha comenzado a repartir números -unos 500 desde primera hora de esta mañana- entre los aficionados que esperan, pero sin aclararles si podrán ser atendidos este martes o tendrán que volver otro día, lo que ha hecho aflorar los nervios entre algunos de los socios. «Que den la cara», «que venga alguien del club para darnos alguna explicación», gritaban algunos socios.