Una acción del partido entre el Mallorca y el Girona. | Miquel Àngel Borràs

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Mallorca 1 - 1 Girona

Mallorca: Wellenreuther; Campabadal, Costas, Aveldaño, Oriol; Pereira (Sissoko, min. 68), Yuste, Sabater, Moutinho (James, min. 57); Brandon y Bianchi (Fofo, min. 75)

Girona: Becerra; Llonch, Kiko Olivas, Alcalá, Lejeune (Coris, min. 46), Clerc; Granell (Borja, min. 77), Alcaraz, Amagat; Jairo Rivero (Felipe Sanchón, min. 46) y Mata.

Goles: 1-0, min. 28: Lucas Aveldaño; 1-1, min. 90: Kiko Olivas

Árbitro: González Fuertes (Comité Asturiano). Amonestó a Bianchi, Costas, del Mallorca; a Lejeune, Mata, Llonch, Amagat, del Girona.

El Mallorca ha dejado escapar en el minuto 90 la posibilidad de salir de la zona de descenso al empatar 1-1 ante el Girona en el Iberostar Estadi.

Un gol del central argentino Lucas Aveldaño en la primera parte rescataba al equipo balear del pozo de la clasificación, pero un grave error defensivo que aprovechó Kiko Olivas, le impidió acabar el año 2015 en una posición más desahogada.

El séptimo empate mallorquinista coincide con el tercer y último partido de margen que el dueño y presidente del club, Utz Claassen, le dio al técnico Pepe Gálvez para que mejorara los números de su antecesor en el cargo Albert 'Chapi' Ferrer.

Su balance es un triunfo, un empate y una derrota, y su futuro en el banquillo dependerá de lo que decida el directivo alemán.

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El conjunto gerundense realizó un enorme esfuerzo en la primera parte para ahogar el juego ofensivo de los mallorquinistas con una gran presión arriba.

Lo logró durante muchas fases del partido, pero a costa de no acercarse en ninguna ocasión a la portería defendida por el alemán Timon Wellenreuther.

El Mallorca mantuvo el dominio de las acciones, le dio salida rápida al balón en el centro del campo, evitando los toques laterales o hacia atrás, algo que ponía de los nervios a la grada cuando al equipo lo dirigía el 'Chapi' Ferrer.

Así y todo, no creó gran peligro debido a la eficacia defensiva de su rival.

Todo el encomiable trabajo del Girona se vino abajo (min. 28) al permitir que un central mallorquinista, Lucas Aveldaño, cabeceara sin oposición a la red un medido centro de Damià Sabater.

Esa acción, un defensa incrustrado en el ataque, sorprendió a los visitantes, que a partir de ese momento, tuvieron que remar río arriba en busca del empate.

El técnico Pablo Machín realizó dos cambios en el inicio de la segunda parte en. Sanchón sustituyó a Jairo y Coris a Lejeune, que tenía una tarjeta amarilla.

El Girona arriesgó mucho más y dejó espacios para los peligrosos contragolpes del Mallorca, cuyos delanteros, no estuvieron afortunados en la definición.

El conjunto insular pagó caro la falta de pegada en los metros finales y cedió un empate en el minuto 90, que le mantiene en la zona de descenso.

El Girona salvó los muebles de manera agónica, pero logró su objetivo en el Iberostar Estadi, además de romper una racha de dos derrotas consecutivas.