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Casi dos semanas después de anunciar que se echaba a un lado de la gestión, Llorenç Serra Ferrer reconoce que la situación del Mallorca es crítica. Aludiendo a «un interés social que pasa por el mantenimiento del club» y a su propia «viabilidad» el máximo accionista de la entidad ha hecho una llamada al resto del consejo de administración, que se volverá a reunir la semana que viene en torno a una misma mesa para analizar el delicado estado de sus arcas, trazar una hoja de ruta al respecto y plantear una posible ampliación de capital. De hecho, en el orden del día del encuentro, que tendrá lugar en las oficinas del club el próximo martes 29 de julio a partir de las 10.00 horas, solo se ha incluido un único punto: «Estudio de la situación económica y de tesorería del club. Medidas a adoptar».

Convocatoria

En esta ocasión, ha sido el propio Serra Ferrer (y las sociedades que le representan en el consejo: Wizard Mallorca Group SL y Glofootman SL) quien ha fijado el cónclave a través de una carta remitida al resto de consejeros en la que admite que la sociedad anónima deportiva isleña padece serios problemas de tesorería que comprometen incluso su viabilidad. Amparado en el 246 de la Ley de Sociedades de Capital -«Los administradores que constituyan al menos un tercio de los miembros del consejo podrán convocarlo, indicando el orden del día, para su celebración en la localidad donde radique el domicilio social, si, previa petición al presidente, éste sin causa justificada no hubiera hecho la convocatoria en el plazo de un mes»-, el de sa Pobla ha procedido a establecer una convocatoria fundamental en la que los componentes del órgano de gobierno del Mallorca deberán buscar la salida inmediata del laberinto.

Además de la convocatoria del consejo de administración, Serra Ferrer también remitió el pasado martes una carta al presidente del club, Biel Cerdà, para exponerle la necesidad de concretar cuanto antes el encuentro. Tal y como publicó este diario el pasado 4 de junio, el máximo accionista ya se había alineado con otro consejero, en este caso el alemán Utz Claassen, para solicitarle que facilitara información económica a través de un escrito en el que destacaba que «no hay nada que objetar» a que se aborden los puntos referentes a la viabilidad del club. «Máxime cuando esta parte ha insistido hasta la saciedad para que se considere incluso la medida de la ampliación de capital», apuntaba entonces. En esta última misiva al presidente, Serra afirma que «el sacrificio que esta posición representa (una ampliación de capital si se acredita la falta de tesorería y la falta de viabilidad del club en la situación actual) para nuestra participación social, es preferible antes que la desaparición del 'Mallorqueta'».

Serra profundiza en sus argumentos: «La razón de ser de la convocatoria es estudiar en profundidad la situación económica y de tesorería y si en razón de ello hay fundadas dudas de que el club pueda hacer frente a sus obligaciones o bien afrontar la próxima temporada con unas mínimas garantías que hagan viable ya no el ascenso a Primera sino incluso el mantenimiento de la categoría, considerar la opción de una ampliación de capital». El importe del mismo y sus condiciones se fijarían en una reunión inmediatamente posterior, subraya la carta, que se cierra recordando que el interés social por el mantenimiento del club y su viabilidad suponen «la única finalidad de esta convocatoria.