Michael Blum, Utz Claassen y Llorenç Serra Ferrer, en el palco presidencial de Son Moix durante el partido ante el Murcia.

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Llorenç Serra Ferrer sigue empeñado en poner trabas. El vicepresidente del Mallorca, después de dar su visto bueno a la due diligence en el consejo de administración, quiere rectificar sobre sus pasos. El pobler ha expresado su queja por una situación que, según él, podría acarrear un conflicto de intereses. Hace algunas semanas, el club balear optó por contratar los servicios de la empresa PWC -Price Waterhouse Coopers- para realizar una auditoria de gestión al objeto de conocer con exactitud la situación financiera de la entidad isleña. Serra, como el resto de miembros del órgano de gobierno, dio su aprobación.

En ese momento, el pobler no puso ningún impedimento a que dicha firma se encargara de la auditoría. Ahora, sin embargo, quiere paralizar el trabajo iniciado la semana pasada. Serra argumenta que la firma PWC puede entrar en una hipotética incompatibilidad porque el bufete de abogados que interpuso la demanda de Acción Social contra él y Jaume Cladera, a petición de Utz Claassen, pertenece a la misma empresa que está escrutando los números de la sociedad.

Estas firmas tienen un protocolo interno para comprobar que los diversos servicios que ofrece, sean de Auditoría, Consultoría, Impuestos o Servicios Legales, no incurren en ningún conflicto de intereses o de incompatibilidades. Los encargados de realizar la due diligence y los abogados que llevan la demanda de Acción Social pertenecen a departamentos diametralmente opuestos. De hecho, algunas fuentes procedentes de PWC no existe ningún vínculo de unión ni han incurrido en ninguna incompatibilidad entre la auditoría y la demanda.

No es incompatible

«La demanda de Acción Social es un pleito entre particulares, mientras que la auditoría se realiza en defensa de los propios intereses del Real Mallorca. No existe ninguna incompatibilidad», señaló a este periódico un portavoz de la SAD balear.

Cualquier retraso en la realización de la due diligence puede tener consecuencias negativas para la sociedad. En una situación de crisis total como la que actualmente atraviesa la entidad, tanto desde el punto de vista deportivo como económico, conocer el estado de salud en las cuentas resulta vital para afrontar el futuro. Cabe recordar que el consejero alemán Utz Claassen desveló hace algunas semanas que todavía faltan unos 5 millones de euros para terminar la temporada.

Cabe recordar, asimismo, que el accionista alemán interpuso la demanda contra Serra Ferrer y Jaume Cladera por 8 millones de euros y que cualquier euro que pudiera resultar de dicha demanda, iría a parar directamente a las arcas del club, tal y como marca la Ley en una demanda de Acción Social.

Desde el club balear esperan que en unos quince días ya puedan disponer del primer informe acerca de la due diligence para conocer el estado de la sociedad.