Llorenç Serra Ferrer, durante una comparecencia ante los medios. | ultimahora.es

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El Mallorca parece vivir en un bucle permanente, en un continuo estado de incertidumbre que no hace posible visualizar el futuro con cierta claridad. Los dos últimos consejos de administración que ha celebrado el club han demostrado que la división y el enfrentamiento entre los dos apoderados, Serra Ferrer y Biel Cerdà, está en plena efervescencia. No hay tregua y no se sabe si la habrá en el futuro más cercano. Las fiestas de Navidad y fin de año han supuesto un paréntesis entre la multicrisis que está afectando a la entidad, pero las hostilidades siguen y hay que esperar a ver qué ocurre hoy en la junta de accionistas prevista para esta mañana. Es cierto que todos los consejeros se han unido para solicitar la ejecución de forma provisional de la sentencia contra Vicenç Grande, pero se trata de un oasis en pleno desierto. Lo cierto es que desde hace una año el club está inmerso en un conflicto permanente.

El precedente
La marcha de Jaume Cladera obligó al movimiento en falso

Esta situación crítica viene heredada prácticamente desde que Serra Ferrer entró en el club y que se acentuó hace justo un año cuando también la cúpula de la entidad quedó descabezada por la marcha de Jaume Cladera. Tras su dimisión el pasado 24 de diciembre de 2012, Serra Ferrer se vio obligado a coaligarse con Cerdà y crear la figura de los dos apoderados para poder mantener el control del club y de esta forma seguir llevando la gestión del día a día y todo lo relacionado con la entidad al margen del resto de consejeros.

El presente
La sindicación de acciones, un punto de unión determinante


La necesidad a la hora de mantener las posiciones de privilegio por parte de Serra Ferrer en su cargo de director deportivo y Biel Cerdà, que se responsabiliza del día a día del club en todas sus áreas, hace que ambos se necesiten más alla del odio que en estos momentos se profesan uno a otro. El hecho de tener las accione sindicadas es un elemento que impide romper la alianza, que lejos de ser popular, se haconvertido en un problema tanto para Serra como para Cerdà.

Consecuencias
No debe haber problemas para fichar en este época del año

El primer problema o la consecuencia más importante que podía perjudicar al club debido a la mala relación de sus apoderados estaba localizado en el capítulo de refuerzos. Biel Cerdà, en el consejo de finales de noviembre pidió que todas las gestiones deportivas pasaran por consejo, es decir, que se diera debida cuenta a los consejeros de los pasos que se daba en materia de fichajes. Este punto terminó por colmar la paciencia de Serra Ferrer que se marchó de forma precipitada del cónclave.

Posteriormente, las aguas se tranquilizaron y Serra consiguió que Cerdà retirase el punto del orden del día del siguiente consejo donde se debía fiscalizar el trabajo del diretor deportivo.

Por este motivo Serra puede seguir ahora trabajando a su aire, pero la cuestión es hasta cuándo y en qué condiciones. Todo indica que en este mercado de invierno llegarán refuerzos y algunos se marcharán, de hecho uno ya lo ha hecho, Geromel, que ha firmado por el conjunto del Gremio brasileño. Cabe esperar que pueda haber otros movimientos en el mercado invernal porque son muchos los jugadores que teminan contrato y que están libres para negociar con quien quieran.

Sentencia provisional
Vicenç Grande es ahora el punto de unión del consejo

Pese a todas las diferencias existentes entre Serra Ferrer y Cerdà y el resto de miembros del consejo, en estos momentos hay un punto de unión entre ellos y que radica en la solicitud del club de pedir la ejecución de forma provisional de la sentencia contra Vicenç Grande y Martí Asensio. El fallo en primera instancia les declara culpables y les obliga a reintegrar al club 6 millones de euros. Pese a que la sentencia está recurrida, el Mallorca va a pedir esta ejecución provisonal con el fin de garantizar que en caso de que se confirme este primer veredicto, el club se asegure percibir una cantidad millonaria y que supondría un verdadero alivio para las arcas de la SAD Balear. Grande ha unido al consejo.