El delantero del Real Mallorca, Gerard Moreno, celebra el gol que le ha marcado al Alavés. | M. À. Cañellas

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Real Mallorca 2 - 1 Deportivo Alavés

Mallorca: Miño; Ximo, Nunes, Bigas, Kevin; Nsue (Íñigo Pérez, min. 86), Alex Vallejo (Agus, min, 79), Martí Riverola, Alex Moreno; Víctor y Gerard Moreno (Alex Geijo, min. 59)

Deportivo Alavés: Goitia; Rubio, Mora (Ortíz, min. 46), Jarosik, Manu (Quiroga, min. 59); Toti, Lazaro (Sánchez, min . 59), Delgado, Nano; Vélez y Viguera

Goles: 1-0, min. 50: Gerard Moreno; 2-0, min. 53: Nsue; 2-1, min. 79: Viguera.

Árbitro: Ocón Arraiz (comité riojano). Mostró tarjetas amarillas a Ximo, Lázaro, Manu, Geijo, Nsue.

Incapaz de cerrar los partidos, de noquear a un rival que se tambalea y de rellenar un expediente sin mácula, el Mallorca se ha empeñado en construir las victorias a base de agonía y sufrimiento. En vivir al límite. La escuadra balear superó al Alavés y amarró un triunfo que le permite cortar su peor racha del curso, escapar del fango y a Oltra respirar después de pasarse toda la semana con la soga al cuello.

Después de desperdiciar toda la primera parte, el grupo isleño enderezó la tarde para poner el rumbo hacia la goleada. Gerard y Nsue le echaron el lazo a una victoria que parecía plácida, pero que se complicó en el tramo final. El Mallorca le perdonó la vida a su enemigo –los dos Alex arrojaron a la basura la sentencia– y el conjunto vitoriano resurgió de sus cenizas. Borja Viguera estrechó el margen y Miño se ganó el sueldo con una intervención terminal en los postres.

Oltra removió las piezas y apostó de salida por darle la alternativa a Alex Moreno y, sobre todo, a Alex Vallejo, que logró el premio de la titularidad en su primera visita por el primer equipo y precisamente frente al conjunto donde se crió. Los dos cumplieron. Inyectaron savia nueva. El primero aportó movilidad y desborde por su carril izquierdo, aunque se le cerraron las persianas dentro del área. El segundo puso equilibrio y temple como pivote defensivo. Curiosamente, ambos dispusieron en sus botas de dos ocasiones de oro para haber cerrado el partido.

La primera parte no sirvió para nada. Sin fluidez ni pase, el Mallorca se enredó y apenas aportó nada ante un Alavés timorato que se acercó a Miño a balón parado.

La bronca de Oltra al descanso surtió efecto y el equipo bermellón compareció con otra cara. Con una velocidad más, el Mallorca impuso su calidad en la definición dentro del área. Gerard, tras un buen servicio de Kevin, abrió la lata con un remate cruzado y sin mucho ángulo. Y tres minutos después Víctor le entregó un regala a Nsue que éste no desaprovechó. El Mallorca, a base de toque y velocidad, desbordó a un Alavés tocado. El 3-0 parecía cuestión de tiempo. Alex Moreno se confió en exceso ante Goitia en un mano a mano y Alex Vallejo pudo completar un debut soñado, pero falló en un remate forzado dentro del área pequeña, después de otro pase de lujo de Víctor.

Natxo González se la jugó en los cambios y le salió bien. Borja Viguera, el pichichi de la categoría, se fabricó un gol de la nada para batir a Miño y asustar a la grada. Se veía venir. Como siempre, el Mallorca llegaba al final de la cita encerrado en su área y pidiendo la hora. Miño evitó la debacle y el grupo rojillo alzó los brazos cuatro jornadas después.