Uno de los jugadores del Mallorca, tras acabar el partido. | Joan Torres

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Mallorca 4 - 2 Valladolid


Mallorca: Aouate; Hutton, Bigas, Geromel, Luna; Alfaro (Pereira, min. 83), Martí (Pina, min. 88), Javi Márquez, Tissone; Dos Santos (Nsue, min. 74) y Víctor.

Real Valladolid: Jaime; Rukavina, Marc Valiente, Jesús Rueda, Peña; Víctor Pérez, Álvaro Rubio (Baraja, min. 66); Patrick Ebert (Rama, min. 70), Bueno (Lolo, min. 68), Omar; Larsson.

Goles: 1-0, min. 16: Alfaro; 1-1, min. 30. Bueno; 2-1, min. 43: Martí; 3-1, min. 57: Gio Dos Santos; 4-1, min. 67: Javi Márquez; 4-2, min. 70), Omar.

Árbitro: Del Cerro Grande (comité madrileño). Amonestó a Geromel, Giovani, Javi Márquez.

El Mallorca rozó una carambola que parecía imposible. Hasta el último segundo de la temporada, con un córner a favor del Espanyol en Balaídos, acarició la posibilidad del milagro. Necesitaba tres resultados a favor... pero solo llegaron dos. El Celta supo rentabilizar un gol de Nacho Insa al cuarto de hora para agarrarse al único salvavidas posible y empujar al conjunto isleño por el barranco de la Primera División tras dieciséis temporadas, la era más gloriosa de la historia del club. La escuadra balear hizo los deberes, pero el triunfo del conjunto vigués redujo a cenizas el triunfo ante el Valladolid. Deportivo y Zaragoza le acompañan en el descenso. (4-2).

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El Mallorca salió dispuesto a cumplir con su parte del trato. A ganar. A olvidarse del resto de partidos que también jugaban con su destino. Desafiando a las leyes de la FIFA, Manzano alineó a Giovani. El mexicano formó con Alfaro y Víctor la tripleta ofensiva. Detrás de ellos, un trivote comandado por Martí, con Javi Márquez repartiendo las cartas y Tissone con el cuchillo entre los dientes.

El Valladolid, con los deberes y las maletas hechas, empezó dormido. Sin tensión, comenzó a sufrir el acoso isleño, una presión que obtuvo su premio al cuarto de hora. Mientras el Celta festejaba el tanto de Nacho Insa, Alfaro rentabilizaba un pase de Víctor Casadesús para definir con criterio ante Jaime. 1-0. La primera premisa se cumplía. El Mallorca ganaba.

Los hombres de Djukic se estiraron. Oscar sacó a paseo su diestra para asustar a Aouate. Otra jugada aislada del Valladolid, a la media hora, acaba apagando el fuego de la esperanza encendido minutos antes con el gol de Griezman en Riazor. Un mal rechace de Aouate acaba en los pies de Bueno, que bate a puerta vacía ante la desesperación de la hinchada.

De ahí al ecuador, Manzano ordena zafarrancho y el Mallorca se tira a la yugular de su enemigo con la intención de hurgar de nuevo en el marcador. Amontona ocasiones en su cuaderno. Víctor, Bigas, Martí, Geromel... El balón corre, hay asociaciones entre laterales e interiores, Hutton es un extremo más y Aouate es un espectador. El grupo bermellón está cocinando el gol del triunfo a fuego lento. Y llega de la manera más inesperada, con un derechazo desde fuera del área del incombustible Pep Lluís Martí (38 años) para mantener vivo el sueño. Al descanso, la carambola es posible. Un gol de Espanyol en Balaídos, mantendría al equipo isleño en Primera...

El Valladolid se asoma tras el descanso con un talante más ofensivo y Oscar fuerza a Aouate al despeje de la noche. Cuando peor se encontraba el Mallorca, apareció Giovani para rubricar una obra de arte y echarle el lazo al partido. El mexicano cogió el balón en el círculo central, se fue de cuatro rivales a base de slaloms y conectó un zurdazo para batir a Jaime. El gol inyecta tranquilidad en el césped, pero acelera las pulsaciones en las gradas. El destino seguía pendiente de Balaídos. Con las radios echando humo y sin uñas en Son Moix, la escuadra balear, que no había sido capaz de marcar tres goles en todo el año, firma el cuarto, gracias a un disparo de Márquez. Todo estaba resuelto. Ahora quedaba rezar.

Manzano da descanso a Gio, que parte rumbo a la concentración mexicana en Houston, y el Mallorca se limita a controlar la situación y mirar de reojo a la grada por si llegaba el milagro... No pudo ser y el infierno ya espera a la vuelta de la esquina.