El consejero del Real Mallorca, Gabriel Cerdà, atendiendo ayer noche a los periodistas.

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Garbriel Cerdà sigue teniendo la llave del funcionamiento del Real Mallorca. Su condición de consejero 'bisagra' le otorga un poder que nunca se imaginó poder llegar a tener y su indefinición está resultando clave para que el club transite entre la incertidumbre más absoluta.

Está con Serra, pero no quiere dejar de estar con Claassen y eso, hoy por hoy, no parece una posición fácil de defender. «Debemos intentar que todos puedan participar en el consejo de administración. Personalmente siempre he dado mi apoyo a Serra, ha sido el líder del proyecto y con la nueva política lo que queremos es dejar participar a todo el mundo y que aporten cosas positivas para el club. Hemos valorado la propuesta de Utz Claassen y añadido cosas, que creo que son importantes para el funcionamiento del club, como la participación, la profesionalidad y la transparencia». Ante la insistencia de los periodistas en conocer exactamente a quién apoyará Cerdà, si al modelo de Claassen o al plan modelado al estilo 'Serra', Cerdà dijo: «Nuestra filosofía es intentar que todos se pongan de acuerdo en tomar decisiones que tiren hacia adelante el club. Antes eran Serra y Cladera los consejeros delegados y ahora hay que reconfigurar el órgano ejecutivo. No es normal que todo el consejo se reúna para tomar decisiones ejecutivas y se tiene que encontrar una llave para que esto funcione. Prácticamente todos los consejeros lo que queremos es algo más de consenso», comentó.

Sobre qué le parece el 'plan de Claassen', Biel Cerdà dijo que «filosóficamente es bueno. Hay que intentar llegar a consensos y que haya transparencia y que cada consejero aporte lo que pueda. También lo que hay que intentar, porque así lo quieren Claassen y Serra, es que los consejos de administración sean en clave cerrara», comentó. Este último punto implícitamente indica que uno de los temores de parte del consejo es que puedan filtrarse informaciones que no interese, por los motivos que sea, hacerse públicas.

Cerdà negó que él estuviera situado entre los dos bandos, pero su poca capacidad de concretar su posición mantiene en jaque a todos, también su mensaje es confuso porque de una parte está de acuerdo en la idea del consejero alemán y por otra apunta que hay que introducir variantes. «Trabajamos para buscar un modelo diferente al de Claassen, todos hemos participado y hemos de dar cosas que tengan sentido. Si hemos llegado tarde al consejo -insistió- es porque elaborábamos puntos de consenso buenos para todos», precisó.

«Hemos cogido cosas presentadas en el plan de Claassen, cosas nuestras y hay que votar estos puntos. Hemos hecho un 'mixto'», insistió Cerdà. Sin embargo, el de Pollença insinuó que si no se aprueba por consenso el plan que presentará Serra, previsiblemente él sí podría dar apoyo a la idea de gestión que presentará el de sa Pobla. «En el consejo hay unas normas y lo que prevalece son las mayorías, en ocasiones estas son reforzadas y en otras son simples. Hay que encontrar una solución rápida para dar viabilidad ejecutiva para pagar nóminas y otras gestiones», dijo.

«Hemos valorado la propuesta de Claassen y añadido cosas, que creo que son importantes para el funcionamiento del club»

Sobre el motivo que llevó a Serra Ferrer a llegar tarde al consejo