Imagen del delantero japonés Akihiro Ienaga durante su presentación como jugador del Mallorca. | Monserrat

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La historia se repite. Primero fue Edson Ramos Ratinho; después Marvin Ogunjimi y, ahora Akihiro Ienaga. El delantero japonés fue cedido por el Mallorca al Ulsan Hyundai de la Liga coreana por una temporada, un préstamo que concluye en el próximo mercado invernal.

Sin embargo, seis meses después de dicho préstamo, Aki ha vuelto a cambiar de club y ahora milita en el Gamba Osaka, el equipo donde militaba antes de recalar en el Mallorca en el mercado invernal de la temporada 2010-2011. Entonces, Serra Ferrer le presentó como la gran esperanza asiática e incluso fue el protagonista de la campaña de abonados de la pasada temporada. «Aki ha cruzado el mundo para jugar en el Mallorca», rezaba el lema. Sin embargo, menos de un año después, ya ha pasado por dos equipos y su caché desciende a pasos agigantados.

Su fracaso en la K-League ha sido notable, con apenas un gol en una docena de encuentros. Esa falta de adaptación provocó que el futbolista optara por no cumplir con todo el año de contrato. Con el objetivo de romper esa vinculación con el conjunto coreano, su representante se reunió hace algunas semanas con Serra Ferrer. Pese a firmar un año completo, de diciembre a diciembre, el club balear rompió ese compromiso con el Ulsan en un caso calcado al de Edson Ramos.

El Mallorca negoció entonces con la directiva del Gamba Osaka, el club de origen del futbolista, que aceptó la cesión de su exdelantero hasta diciembre. Desde su llegada a la entidad, el pasado mes de agosto, Aki aún no ha sido titular, ha intervenido en tres partidos y ha anotado un gol. Tradicionalmente aspirante a ocupar las posiciones cabeceras de la J-League, el Gamba Osaka está atravesando por un bache y actualmente pelea por el descenso.

En principio, Akihiro Ienaga debería regresar al Mallorca en diciembre, cuando concluye su año de aventura, aunque la presencia en el banquillo de Joaquín Caparrós -el hombre que le abrió la puerta de salida- dificulta la vuelta del jugador. Ya es el tercer futbolista, tras Ratinho y Ogunjimi, que tiene un largo contrato con el Mallorca pero no entra en los planes del técnico.