Los administradores concursales están cerca de marcharse, pero antes quieren cerrar el llamado ‘caso Rebassa’ del cual este periódico avanzó los detalles el 1 de abril de 2009 (reproducción inferior) y 20 de octubre de 2010 (parte superior).

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Los administradores que tutelan el concurso de acreedores del Real Mallorca, Sebastià Frau, José Miguel Cregenzán y Pedro Mir, todavía no han dicho la última palabra y durante estos días están ejecutando diferentes acciones que ya anunciaron a través de un informe que sería conveniente llevar a cabo por el bien de la masa de acreedores. Uno de los ‘asuntos pendientes' era presentar ante la juez del concurso, María Encarnación González, la demanda de acción reintegración contra Matías Rebassa en la cual instan a la magistrada a que obligue al exdirector de comunicación a devolver el finiquito que cobró y que asciene a 120.000 euros.

Rebassa se embolsó 20 millones de las antiguas pesetas, pero inicialmente el contrato que firmó junto a Vicenç Grande, indicaba que la cifra que debía percibir alcanzaba la suma de 450.000 euros. En el contrato firmado entre el que fuera propietario del club y su ‘delfín', se especificaba que en caso de despido improcedente de Rebassa, «se acuerda, que a partir del 1º de julio de 2008, se le garantiza como importe de indemnización por despido improcedente la suma de 450.000 euros».

Compensación

Grande argumentó en su momento que su director de comunicación había renunciado a la indemnización de su anterior ocupación laboral -era director regional de la firma Möet & Chandon- sin embargo, el Mallorca y los administradores, han constatado que había percibido una compensación de 87.490 euros. Los administradores, que no quieren irse del Mallorca sin antes dejar zanjados varios asuntos como por ejemplo el ‘caso Alfaro', también han entrado de lleno en otro de los conflictos hereados de la administración Grande y que tienen a Rebassa como protagonista.
Los administradores concursales, consideran que este contrato es fraudulento para la masa de acreedores afectados por la suspensión de pagos del Mallorca, y pese a que el convenio ya se ha firmado, estiman oportuno abrir un proceso judicial que permita al club reingresar los 120.000 euros que tuvo que desembolsar como finiquito de Rebasa. Cabe destacar que Rebassa se embolsaba anualmente 90.000 euros salidos de las arcas del club, una cifra desproporcionada por ocuparse simplemente de acompañar a Grande allí donde él le requería.