Gianni Zuiverloon golpea el balón ante la presencia de Miguel de las Cuevas durante el partido disputado anteayer en Gijón. | SEMEYAPRESS

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Bajada la barrera del año, es hora de hacer balance. Y no sólo de la temporada en curso, sino también de 2011, el peor año natural para el Mallorca -junto a 2004- desde que regresó a Primera División hace ya tres lustros. El bloque isleño cierra los últimos doce meses con un botín de 41 puntos, que le sitúa como uno de los tres peores equipos de la Liga.

De hecho, en una clasificación virtual de los puntos cosechados en 2011, que curiosamente arrojan un total de 38 jornadas, el grupo balear finalizaría en posición de descenso con 41 puntos y unos números rojos: 10 victorias, 11 empates y 17 derrotas. Los isleños ocuparían la antepenúltima posición -sin contabilizar a los equipos que descendieron ni ascendieron porque solo han disputado media temporada- solo por delante de Real Sociedad (40) y Getafe (37).

Pero lejos de clasificaciones, el dato revela el irregular año realizado por el bloque bermellón, que ha sido incapaz de aislarse de las erupciones institucionales. Arrancó 2011 con una convincente victoria en Son Moix ante el Hércules (3-0) y concluyó el año cayendo en casa frente al Getafe (1-2).

Entre medias, épocas de apuros y una pésima racha de resultados, en el tramo final de la Liga 2010-11, que dejaron al Mallorca asomado al balcón del infierno en la última jornada del curso pasado. Un milagro, en forma de victoria del Valencia en Riazor, les salvó del descenso y empujó al Deportivo a la quema.

El Mallorca abrió el año con fuerza, con dos victorias consecutivas -por única vez en todo 2011- ante Hércules y Almería que le permitieron escalar hasta la octava posición. Incluso se llegó a hablar de competición europea.

Sin embargo, las maniobras del mercado invernal, alteraron la fisonomía y provocaron la primera brecha entre Serra Ferrer y Michael Laudrup. El técnico dio vía libre a la marcha de Cavenaghi al Inter de Porto Alegre, porque le habían prometido la llegada de un recambio, y aceptó el trueque de extranjeros (Aki por Ratinho).

El club balear fue incapaz de cerrar la contratación del nigeriano Anthony Ujah -se le escapó por la puerta de atrás- y el Mallorca arrancó la segunda vuelta debilitado. A la marcha de Cavenaghi se añadió la lesión de Víctor, una circunstancia que dejó a Pierre Webó como único delantero del equipo.

Llegaron dos derrotas dañinas en Son Moix, frente al Almería en la Copa y el Sporting (0-4) en el torneo doméstico, que encendieron las primeras alarmas de la temporada.