Tomás Pina, durante un entrenamiento del Mallorca en Son Bibiloni. | Monserrat

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El Hércules se ha fijado en Tomás Pina para completar su centro del campo y pelear de nuevo por volver a Primera División. El club alicantino se ha interesado en los últimos días por la cesión del centrocampista manchego, que a su vez negocia una ampliación de contrato con el Mallorca. En principio, la prioridad del futbolista sigue siendo continuar en Son Moix, aunque tampoco le importaría jugar un año a préstamo en el Rico Pérez para disfrutar de minutos y seguir recopilando experiencia en la segunda planta del fútbol español.

La renovación de Tomás Pina es uno de los numerosos asuntos que debe resolver el Mallorca este verano. La entidad confía en las prestaciones del futbolista, cuyo contrato finaliza en 2012, y pretende establecerle un blindaje para convertirlo en una de sus grandes apuestas de futuro a medio plazo. A mediados del mes pasado la propiedad dio un paso al frente en ese sentido y le trasladó una primera propuesta que le mantendría ligado a la SAD hasta el año 2015. Sin embargo, esas condiciones iniciales no convencieron al jugador y las conversaciones siguen en marcha. En cualquier caso, las dos partes confían en llegar a un acuerdo durante las próximas semanas (el Mallorca podría haberse reservado además una opción para renovar de forma unilateral al pivote que debería ejecutar antes de mayo) y perfilar después una posible cesión que, en función del aspecto que adopte la plantilla rojilla, podría resultar beneficiosa para el club y el propio jugador.

En el caso de que acabara recalando en el Hércules, Pina completaría la nómina de pivotes que deberá gestionar Mandiá en el centro del campo tras la marcha de Farinós al Levante. En la misma, debería competir ante su paisano Diego Rivas, el colombiano Abel Aguilar y el portugués Tiago Gomes.