Mateu Alemany conversa con Nando Pons en los prolegómenos de un partido de Liga.

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Al día después de anunciar el concurso de acreedores, que se oficializará en las próximas horas con la entrega de toda la documentación al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Ciutat, el Real Mallorca comienza a diseñar su destino, un futuro que se redactará sin los dos empleados más gravosos para las arcas de la entidad balear en los últimos tiempos: Gregorio Manzano Ballesteros y Fernando Pons Niza. El primero ya es historia en el Mallorca; el segundo podría cruzar la puerta de salida en las próximas horas.
Según ha podido saber este periódico, el propietario Mateu Alemany espera que el director deportivo presente su dimisión en un plazo máximo de 72 horas; es decir, esta misma semana. Ese es el deseo de la propiedad, que ya dejó claro anteayer que el club balear no puede asumir los elevados sueldos de algunos de los ejecutivos. Cabe recordar que Nando Pons ha sido, después de Gregorio Manzano, el empleado más costoso para las maltrechas arcas mallorquinistas.
Alemany destacó en su comparecencia del pasado martes que una de las causas que le ha obligado a dar el paso de acogerse a la Ley Concursal ha sido el colapso económico de un club que ha vivido por encima de sus posibilidades debido, entre otras causas, a los elevados salarios de los dirigentes.
Blindaje
Tampoco comparte Mateu Alemany la filosofía impuesta en el club en las últimas temporadas ni el blindaje que le hizo el anterior propietario al director deportivo y que ha hipotecado una porción notable de la economía.
El hecho de no poder afrontar la deuda a través de financiación externa y de haberse encomendado a una planificación deportiva desastrosa desde el punto de vista del futuro del club y de su realidad económica, gestión capitaneada por Nando Pons, ha hecho que ahora el Mallorca no disponga de otra salida que no sea el concurso. «El perfil de jugador que tenemos no tiene valor en el mercado y no existía maniobra posible más allá de que se hubiera presentado algún comprador con mucho dinero», explicó anteayer Alemany.
El propietario, asimismo, lanzó un dardo a la línea de flotación deportiva, a cargo del dúo Manzano&Pons, al lamentar la escasa oportunidad que han tenido en los últimos años futbolistas mallorquines que se han visto obligados a emigrar a equipos de Segunda A y Segunda B. «Algunos de esos futbolistas tienen ofertas de Primera y aquí, en cambio, no han disfrutado de ninguna ocasión para demostrar su valía. El incremento salarial de la plantilla, elaborada directamente por el máximo responsable deportivo del club, con la complicidad de Gregorio Manzano, ha empujado al Real Mallorca al borde del precipicio. Apostar por futbolistas veteranos, sin ningún recorrido ni posibilidad de obtener plusvalías y con unos sueldos desorbitados, han agrietado la economía de una entidad en concurso.
El futuro del nuevo Mallorca comienza a escribirse. Marcado por la austeridad, el club se adaptará a los nuevos tiempos después de una época marcada por el dispendio y por una planificación deportiva nefasta. Gregorio Manzano ya es historia y Nando Pons puede seguirle en las próximas horas... O no.