Mateu Alemany y Gregorio Manzano simulan un brindis durante la cena celebrada en Can Pedro en la noche del sábado. | J. Lladó

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Con los ecos de la última jornada del campeonato todavía resonando, el Real Mallorca abre hoy una semana que marcará su destino. El club tiene previsto aprobar el miércoles la entrada en concurso en el transcurso de la reunión del consejo de administración. Una vez solventado este trámite, al día siguiente se activará toda la maquinaria para enviar la documentación al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Palma. La titular, Encarnación González, estudiará los informes presentados por la SAD balear y decidirá si aprueba o rechaza la solicitud de Ley Concursal. No hay ningún plazo fijado para que la magistrada dicte el auto, que puede oscilar entre una semana y un mes.
De esta forma, el Mallorca se convertiría en el segundo club en la historia de la Liga en Primera División en concurso, tras el Xerez Deportivo -descendió ayer- que se acogió a la Ley Concursal el pasado mes de noviembre.
No obstante, no se descarta que Mateu Alemany modifique sus planes. No sería la primera vez que el propietario cambie sobre la marcha una vez que ha trascendido su maniobra. La intención del consejero delegado es aprobar la entrada en concurso el miércoles y notificar esa solicitud para acogerse a la Ley Concursal el jueves.
En la documentación presentada por la SAD balear figura el poder para solicitar el convenio, la relación de acreedores, una memoria expresiva económica y jurídica, los estados financieros, propuesta de viabilidad patrimonial y el acuerdo del consejo de administración, que se podría lograr en la reunión del próximo miércoles. El concurso de acreedores será una realidad cuando la jueza dicte sentencia.
Al ser voluntad del Mallorca someterse a dicha ley, lo normal es que el proceso siga su curso y en varias semanas, una que la magistrada dicte un auto declarando el concurso, comience la llamada fase común, un periodo de seis meses de duración que suele acabar con la letrada declarando el convenio.
Una vez que se inicie el proceso, se creará una junta de acreedores que tendrá que decidir si está de acuerdo o no con las formas del pago de la deuda, algo que conlleva la reducción de dicho dinero en un 50 ó 40%.
Lo normal es que se llegue a un acuerdo y el club, a través de los administradores judiciales, vaya poniéndose al día con todos los acreedores. Pero aún queda para llegar a este punto. Ahora, el Mallorca tiene previsto activar todo el proceso esta misma semana para iniciar lo antes posible una nueva etapa en la historia de la entidad a poco más de un lustro de su Centenario.