Pedro González, durante su ascenso al Puig Major | Pedro González

TW
4

Lo imposible es más sencillo para Pedro González. Ser invidente no le supone un obstáculo para conseguir sus sueños. Ha sido capaz de superarse una vez más y poner su cuerpo al límite para escalar el Puig Major nevado y grabarlo para su cuenta de YouTube. Durante una semana, los picos emblanquecidos de la isla le han dado el lujo a Pedro de poder experimentar sensorialmente uno de sus sueños por cumplir y lo ha hecho de la mano de un bombero que es su compañero de aventuras, Toni Josep Sosa.

Pedro González es un invidente que no se pone límites y que lleva cinco años desafiando la leyes de la física y de su cuerpo. Esta vez, se levantó para surfear las crestas de la Serra de Tramuntana, precisamente, el Puig Major, junto a su fiel amigo Toni Sosa. Una experiencia que jamás olvidará. «La excursión se le ocurrió a Toni, que me conoce muy bien y sabe lo que me gustará o no. Fue una absoluta pasada», afirma Pedro emocionado tras recordar esos momentos. «Nunca había escalado con nieve, es muy diferente que hacerlo en roca, pero disfruté una barbaridad», comenta.

Desde que conoció a Toni, la vida de Pedro ha cambiado totalmente. «Tengo mucha suerte de tener un amigo como él. Siempre me acompaña y no me pone límites». Por otro lado, asegura que su afición por este tipo de deportes le viene de serie y le sería muy complicado vivir sin pode realizar estas actividades. «Me gusta mucho la adrenalina de saber que hay peligro y seguir subiendo. Cuando estás en vertical, sabes lo que hay, pero también me siento seguro por Toni», comenta.

Al ser su primera vez escalando sobre nieve, la sensación era totalmente distinta y espectacular. «Es una pasada. Es una superficie blanda y el pie se te hunde. Hay que hacer pequeños escalones para subir y acabas muy cansado», confiesa. Sin embargo, no es la primera aventura de Pedro. Ya subió casi todos los miles de Mallorca y de hecho, coronó el Puig Major en bicicleta, dejando claro, que para él no hay reto imposible. También confiesa que le gusta mucho hacer barranquismo. «Más que escalar, prefiero meterme en cuevas, hacer rapel en torrentes, pero también disfruto mucho al subir los miles que tenemos aquí», insiste. Pedro lo dejó grabado todo en Youtube, dejando claro que sólo existen los límites lógicos y que a pesar de su discapacidad visual, el miedo no existe.