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El francés Valentin Ferron (TotalEnergies) tiró de astucia y sentido de la oportunidad para imponerse en un esprint reducido de 6 corredores en la sexta etapa del Dauphiné disputada entre Rives y Gap, de 196 km de recorrido, jornada previa de la alta montaña que mantuvo al frente de la general al campeón belga Wout Van Aert (Jumbo Visma). De nuevo llegó la fuga. El pelotón permitió más de la cuenta y los 6 rebeldes del día llegaron a la recta de meta para discutir la victoria. Entre ellos, el más listo y veloz Valentin Ferron (Vienne, 24 años), quien atacó de lejos con fuerza para levantar los brazos en un tiempo de 4h.22.17, a una media de 45 km/hora. El mallorquín Enric Mas, tras su dura caída del día anterior, entró en meta con el gran grupo y encara al fin de semana decisivo desde la duodécima plaza.

El emocionado ciclista galo, que apenas podía creerse su hazaña, la segunda de su equipo en este Dauphiné después del triunfo de Vuillermoz, superó por velocidad a sus compatriotas Pierre Rolland, el rey de la montaña, y Warren Barguil. El pelotón no sufrió demasiado. Dejó hacer sin estrés. Los favoritos ya tenían la mente puesta en el fin de semana que les espera, empezando por el Galibier y la Croix de Fer de este sábado.

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Van Aert resistió de amarillo, manteniendo la renta de 1.03 minutos sobre el italiano Mattia Cattaneo (Quick Step) y de 1.06 respecto al esloveno Primoz Roglic (Jumbo Visma). El pelotón salió de Rives, localidad del Isére, sin la perla del ciclismo español, Juan Ayuso, enfermo y obligado a dejar la carrera cuando iba octavo en la general y soñando con las próximas etapas de montaña. Una baja sensible para su equipo, quien contaba con opciones en la general con Brandon McNulty. En plena carrera se retiró el polaco Kwiatkowski, gregario de lujo del Ineos.

La prueba se va cobrando víctimas a medida que llegan las jornadas claves. Esta era de transición, de media montaña, sin grandes dificultades, pero incómoda por su 4 cotas puntuables. Una avanzadilla animosa salió a la aventura con Bouchard (AG2R Citroën), Armirail (Groupama), Bagioli (Quick-Step), Lafay (Cofidis), Ferron (TotalEnergies), Barguil (Arkea) y Rolland (B&B Hotels), es decir, seis franceses y un italiano. Enseguida cogió aire la fuga, con diferencias entre los 4 y 5 minutos, sin reacción del pelotòn, que no veía amenazados sus diferentes intereses. El septeto superó las cotas de Sainte-Eulalie-en-Royans (4ª), Grands Goulets (3ª), y las dos principales dificultades del Col de Rousset y Cabre, ambos de segunda. Avanzaba la aventura en el camino entre la Costa Azul y los Alpes, y el pelotòn perseguía con ánimos apagados.

No se percibían urgencias cuando la diferencia se estabilizaba en casi 3 minutos a 40 km de meta. Por aquello de llevar el liderato se animó a tirar del pelotón el Jumbo de Van Aert, lo que redujo la diferencia. Pero el arreón, que compartieron el BikeExchange y UAE Emirates, fue un amago más que un interés claro por echar abajo la fuga, que tenía ya asegurado un final entre los 6 corredores que quedaban al frente. Ya era una cuestión de estrategia por la victoria. Tras un pequeño repecho a 6 de meta, la carretera ya se precipitaba en bajada hasta el final. Un minuto de ventaja, suficiente si no despilfarraban la confianza. No fue así, llegaron a la recta de meta con ventaja ajustada, pero suficiente. Ferron sabía que no debía llegar a la par con Bagioli, más rápido que él, por eso atacó de lejos, sorprendió al italiano y de paso al resto de rivales. Así, con fuerza y soltando un órdago ganador el francés logró su segunda victoria como profesional. Este sábado se disputa la séptima etapa entre Saint-Chaffrey y Vaujany, de 134.8 km.