Pep Tatché. | M. À. Cañellas

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Medio siglo después, el Velòdrom Illes Balears fue testigo y escenario de un momento histórico y de enorme simbolismo para el ciclismo español. Atrás quedó el vetusto récord de la hora en la categoría Élite, que hasta ahora y durante casi 50 años ostentó Roberto Palavecino, con esos 43 kilómetros y 864 metros (El Tiemblo, Ávila, 31 de octubre de 1971) que ya son parte del pasado.

El ingeniero catalán Pep Tatché, de 47 años, mejoró en 1.061 metros aquel tiempo, dejándolo para la posteridad en 44 kilómetros y 925 metros, nuevo récord español Élite de la hora, lejos de su registro de referencia, pero habiendo logrado la meta que llevaba meses preparando. En total, 179 vueltas a la pista del Velòdrom Illes Baleares, a una cadencia de 94 pedaladas por minuto (desarrollo de 57x15) que marcan un punto de inflexión que tal vez sigan otros tras romperse esta barrera que nadie había osado superar en décadas.

En un inicio, se contabilizaron 44 kilómetros y 834 metros, pero una revisión de los datos con una cadencia de 94 pedaladas por minuto realizada por el Comisario UCI Jordi Gual, reveló el error inicial y la nueva cifra, elevando en 1 kilómetro y 61 metros la plusmarca inicialmente establecida y corregida de cara al informe oficial.

A las 14:11 horas de este lunes 11 de octubre de 2021, casi 50 años después que Roberto Palavecino, Tatché comenzaba su desafío. Por delante, una hora pedalando en solitario sobre los 250 metros de cuerda de la pista de Ciutat, la misma en la que fijó en septiembre de 2017 la mejor marca Máster 40 de la hora, con 46'273 kilómetros.

Los protocolos se siguieron a rajatabla. El fin de semana, la bicicleta de Tatché fue homologada por el Comisario UCI Jordi Gual, encargado de homologar el registro e integrante del equipo arbitral de la Federació de Ciclisme de les Illes Balears, en la que delegó la Española para poder llevar a cabo todo el proceso. Pedro Martorell (contador de vueltas) y Pere Mateu (crono) completaron esa terna indispensable para poder llevar a buen puerto este reto.

De la misma manera, el carismático médico mallorquín Teo Cabanes, junto a Jorge Medialdea, acudieron como responsables del control antidopaje al que se sometió Tatché una vez acabada la prueba, cronometrada al detalle por los equipos técnicos de Edosof y bajo la supervisión del director técnico del Velòdrom Illes Balears, Joan Llaneras, quien también ayudó al ciclista catalán a poder llevar a cabo esta aventura de 60 minutos, pero que detrás llevaba consigo incontables horas de entrenamiento y la obtención de la licencia Élite.

Comenzó fuerte Tatché, con promedios en los primeros minutos de más de 46 kilómetros a la hora, estabilizándolos rebasado el cuarto de hora inicial en intervalos de 19 y 20 segundos por vuelta y una estimación de 45'6 y 45'6 kilómetros por hora. Con unas condiciones mejores que las del test del sábado (25 grados en la pista), fijó un ritmo sostenido camino del ecuador de la hora.

Alcanzado el ecuador, la media de Tatché se estabilizó en 45'3 kilómetros, con altibajos pero a la vez manejando márgenes respecto a la plusmarca a batir, aunque por debajo del umbral de los 46 kilómetros por hora. Entrados en el tercio final, la media bajó a 45'1 altos. El récord estaba cada vez más cerca, aunque el margen deseado iba a ser menor del deseado y lejos de los 46'2 kilómetros de 2017.

Los últimos kilómetros y giros fueron duros y llegar a 45 kilómetros era el reto. Se quedó en 44'925, más de un kilómetro que Roberto Palavecino 50 años atrás. A falta de la pertinente homologación definitiva y los últimos trámite burocráticos, Pep Tatché es el nuevo recordman español Élite de la hora. Que pase el siguiente.