El holandés Fabio Jakobsen, del equipo Deceuninck, entra vencedor en la cuarta etapa de La Vuelta a España, de 163,9 km, que discurre entre las localidades de El Burgo de Osma y Molina de Aragón. | Manuel Bruque

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El neerlandés Fabio Jakobsen (Deceuninck Quick Step), corredor que se recuperó milagrosamente de una gravísima caída sufrida en Polonia en 2010, volvió a alzar los brazos en el World Tour con su victoria al esprint en la cuarta etapa de la Vuelta disputada entre El Burgo de Osma y Molina de Aragón, jornada de 163,9 kilómetros en la que mantuvo el liderato el estonio Rein Taaramae (Intermarché).

Victoria especial y emotiva para Jakobsen (Gorinchem, 24 años). La caída sufrida en la primera etapa de la Vuelta a Polonia 2020 en pugna con su compatriota Dylan Groenewegem, le dejó en coma, con un solo diente y en serio peligro de muerte. Los médicos hablaron de «un milagro».

Salvó la vida. Un año y múltiples operaciones después, el neerlandés, que ya había ganado 2 etapas en la Vuelta a Valonia, repicó en Molina de Aragón. Fue el más rápido al esprint, imponiéndose con un tiempo de 3h.43.07, por delante del francés Arnaud Demare (Groupama) y del danés Magnus Cort (EF Education).

Era el tercer triunfo de etapa en la Vuelta para Jakobsen, ya que logró 2 en 2019, en El Puig y Madrid. Volvió a sonreír, eso sí, con dentadura nueva, pues el accidente solo le dejó un diente sano, además de 130 puntos se sutura en el rostro.

Los favoritos pasaron página, aunque con susto final. El estonio Taaramae mantuvo la roja a pesar de que la restregó contra el asfalto a 2 km de meta. Sin consecuencias. Mantuvo 25 segundos de ventaja sobre el francés Elissonde (Trek) y 30 respecto al esloveno y líder real Primoz Roglic (Jumbo Visma). El resto de candidatos juntos en torno a los 25 segundos. Más alejado el ecuatoriano Richard Carapaz, a 1,45 de Roglic.

EL «GORRIÓN» VUELA EN FUGA

La etapa marcada para el esprint cumplió el guión a rajatabla, si bien no faltaron los intentos de cambiarlo. La salida desde El Burgo de Osma, en la provincia de Soria, contó con tres voluntarios para animar la jornada. Nada menos que el «gorrión» cántabro Ángel Madrazo y su compañero del Burgos BH Carlos Canal, el más joven de la Vuelta con 20 años, y el valenciano Joan Bou (Euskaltel).

El trío en fuga luchó contra el viento y lo imposible, pero se mantuvo al frente durante 100 kilómetros, siempre controlados por un pelotón donde trabajaba en defensa del líder estonio Rein Taaramae el equipo Intermarché.

Los rebeldes pasaron a la provincia de Guadalajara por la localidad de Paredes de Sigüenza con 3 minutos de renta. Los tres iban condenados, pero se llevaron la ovación de los entusiastas habitantes de dicha localidad, que decretó día de fiesta popular para ver pasar la Vuelta por su tierra, que aún refleja el pasado con sus salinas y restos fósiles de la prehistoria.

EL LÍDER POR LOS SUELOS, JAKOBSEN SE EMOCIONA

Los pueblos olvidados de España tienen su derecho a vivir su momento de gloria, sobre todo si hay televisión en directo. Lo mismo que los ciclistas más modestos, cuyos equipos deben mostrase para justificar su presencia en la ronda. El grupo del gorrión, el mismo que ganó en Javalambre una etapa y una videoconsola en 2019, se empeñó en llevar la contraria a la lógica del esprint.

No fue posible, a 13 kilómetros de meta el pelotón volvió a reagruparse, ya con el protocolo del esprint activado. Con el viento a favor, se rodaba a lo ancho camino de Molina de Aragón, localidad no solo famosa por el frío invernal, también por su belleza y rica historia, simbolizada por el imponente castillo que domina el paisaje desde la parte más alta de este municipio arriacense desde el siglo X.

A 70 por hora nadie se atrevió a sublevarse. Groupama quería encumbrar a Demare, el Alpecin repetir con Philipsen, y por supuesto, el Deceuninck a Jakobsen. Mientras Taaramae rodaba por el suelo, los favoritos no quisieron líos y pasaron a la zona de seguridad.

Con algo de confusión y nervios se lanzó el esprint. Demare arrancó de lejos, pero se pegó a su rueda Jakobsen, quien tenía al francés como referencia. El neerlandés tuvo fuerza y decisión, apretó los dientes y logró la victoria de su vida, la que cierra el ciclo después de un accidente que siempre le marcará la vida.

«Es uno de los momentos mas bonitos de mi carrera. Ha sido un largo camino, esta victoria en la más emocionante de mi carrera. Se dedicada a la gente que me ha apoyado en mi recuperación. No tengo palabras para agradecer todo el apoyo recibido», dijo Jakobsen en meta. Palabras de un hombre que volvió a la vida. Pura emoción.

Este miércoles se disputa la quinta etapa entre Tarancón y Albacete, de 184.4 kilómetros.