Imagen de archivo de grandes goletas de época en la Superyacht Cup Palma. | Gabriel Alomar

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El Real Club Náutico de Palma (RCNP) será la sede oficial de la regata Superyacht Cup Palma, programada entre el 23 y el 26 de junio y que reunirá a una docena de grandes veleros, de entre 25 y 50 metros de eslora, procedentes de distintas partes del mundo.

La celebración de la prueba, considerada como una de las más importantes de su clase en el Mediterráneo, está supeditada a la concesión de las pertinentes autorizaciones de las autoridades sanitarias.

Los organizadores confían en que la situación epidemiológica haya mejorado en el mes de junio y que los protocolos de seguridad permitan un normal desarrollo del acontecimiento, señalan en un comunicado.

El mayor grado de implicación del RCNP en la regata, organizada por la empresa Aquamarine Events, se ha visto plasmado este martes en un acuerdo rubricado por el presidente del club, Emerico Fuster, y la directora de la firma poseedora de los derechos de la Superyacht Cup, Kate Branagh.

Como en años anteriores, el RCNP se ocupará de la organización técnica, aportando personal y recursos materiales para la competición en el mar.

En esta ocasión, además, será la sede oficial de la regata y acogerá a parte de la flota inscrita en sus instalaciones.

Los organizadores de la regata de superyates más longeva de Europa se muestran optimistas sobre la cantidad y calidad de las inscripciones para las bodas de plata de la prueba, tras detectar un elevado interés de propietarios y patrones.

Como atractivo añadido, la edición de 2021 vivirá el estreno de la Clase Performance, que reunirá a una potente flota compitiendo en su propio campo de regatas.

Esta nueva clase se suma así a la Clase Superyacht Original y a la popular Clase Superyacht Corinthian, introducida en 2017, y en la que las embarcaciones navegan sin spinnaker.

«Sabemos que hay un anhelo por competir después de una situación que ha sido muy complicada para todos», explica Kate Branagh.

«Al mantener el foco en el agua, sabemos que podemos cumplir con todas las restricciones locales, mantener la seguridad de propietarios, patrones, tripulaciones y patrocinadores, y al mismo tiempo ofrecer una competición emocionante en nuestro 25 aniversario, en el corazón del Mediterráneo», añadió.

Emerico Fuster, por su parte, se ha mostrado muy satisfecho con el acuerdo alcanzado con la Superyacht Cup: «Hace años que venimos colaborando en esta regata, aportando toda nuestra experiencia organizativa en el mar, y nos sentimos orgullosos de ampliar este soporte ofreciendo nuestras instalaciones y hospitalidad a los armadores y tripulaciones participantes», precisó.

La completa propuesta de competición de la regata ya ha atraído el interés de destacadas unidades del universo de los superyates, como «Ganesha2», embarcación 46 metros de eslora, con diseño de Dubois, que está deseando volver a medir fuerzas en la Clase Superyacht; o el «WallyCento Magic Carpet 3», de 30 metros de eslora, potencial integrante de la Clase Performance.

También tiene la mirada puesta en la cita mallorquina el queche «Huckleberry», una clásico moderno de 40 metros que debutó en la Superyacht Cup en 2019, haciéndose con el primer Trofeo North Sails, premio a la embarcación del día creado en recuerdo del fundador de la velería, Lowell North, y que se entregará cada año.