Pandemia de coronavirus

El encierro de los boxeadores

| | Palma |

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Cristina Navarro, en plena acción durante un entrenamiento.

Cristina Navarro, en plena acción durante un entrenamiento.

Al coronavirus habrá que noquearlo o vencerlo a los puntos. La pandemia, un terrible peso pesado, ya ha dado demasiados golpes. La crisis sanitaria ha obligado a los boxeadores de Mallorca a entrenar confinados en sus domicilios. El púgil profesional Manuel Medrano, 25 años, intenta que este parón le afecte lo menos posible. «Me hice una tabla con recomendaciones de mi entrenador David Quiñonero en la que destaca la ausencia de golpeo a los sacos, que normalmente está muy presente en los trabajos que hago en el gimnasio Motorcity». Medrano mantiene su empleo como chófer y abastece a Mercadona.

Cristina Navarro, de 30 años, comparte el amor por el boxeo con su pareja. Entrena una hora y media por las mañanas en su terraza. «Hago muchísima sombra con cuerdas para las esquivas y ejercicios con mi novio como golpeo al cuerpo o manoplas», explica la reciente campeona de Baleares en la categoría de -48 kilos. «Estoy deseando volver a la normalidad, subir al ring y retomar mis proyectos de fotografía».

En seis metros cuadrados, David ‘Iron’ Martín, boxeador profesional de 32 años, ha montado un gimnasio. Tiene un un saco, comba, guantes y una pelota de tenis que se ata a la cabeza con un elástico para practicar los reflejos. «Estoy entrenando seis días a la semana una hora y media o dos. Comienzo con un buen calentamiento de articulaciones, sigo con saltos a la comba, sombra en el espejo y saco», cuenta el púgil, que trabaja como controlador de acceso. No pelea desde 2015, pero su amigo Juan Benn le dice que aún tiene fuelle para hacer combates. «Todavía queda algo en el sótano», comenta Martín recordando una escena de Rocky.

La primera boxeadora profesional de la historia de Baleares, Farah El Bousairi, tiene 26 años y trabajaba en la hostelería hasta que apareció el virus. Se ejercita a diario en su casa para llevar mejor el encierro. Son entrenos físicos, de sombra de boxeo y pesas. «Tengo mis días, pero enseguida pienso las cosas que quiero hacer en un futuro y me vengo arriba. He estado un año y medio alejada del ring y he sentido la necesidad de volver. Y hacer grandes cosas. Y luchar por el campeonato del mundo».

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Madre mía...
Hace 5 meses

Madre mía, qué repugnancia me causa ver estos brazos y ese cuerpo lleno de tatuajes.

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Jimy
Hace 5 meses

Estas luchadoras tienen q estar bien tatuadas noooooo??será xq así les da un aire d más malas o peligrosas???

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