Imagen de la presentación de la final del Challenge Tour, en el Port d'Alcúdia. | Foto:Pere Bota

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Mallorca regresa a la primera línea del golf internacional de la mano de un evento que ha llegado para asentarse. No en vano, la Isla será escenario durante los próximos años (hasta 2022) de una cita clave en el calendario de muchos profesionales que buscan dar un paso al frente en su carrera. El Golf Alcanada acoge entre hoy y el domingo el Challenge Tour Grand Final-Road to Mallorca, una cita que reunirá a las cuarenta y cinco promesas más firmes de este deporte en el continente y que buscarán ganarse una de las plazas en juego para competir en el European Tour.

El hotel Vanity Golf, de Viva Hotels, ubicado en el Port d’Alcúdia, fue escenario de la puesta de largo del evento, que acabó con una sorpresa en forma de peculiar ‘saque de honor’. El español Carlos Pigem lanzó una bola desde la parte más alta del establecimiento de Viva Hotels en dirección a la playa, dando así el pistoletazo de salida al Challenge Tour Grand Final-Road to Mallorca.

El presidente de la Federación Balear de Golf, Bernardino Jaume, estuvo acompañado por el máximo responsable de la nacional, Gonzaga Escauriaza, en una presentación a la que acudieron diferentes autoridades y patrocinadores. Es el caso del conseller de Turisme del Consell de Mallorca, Andreu Serra, o la alcaldesa de Alcúdia, Bárbara Rebassa. El director del European Challenge Tour, Alain de Soultrait, además del director del director del Golf Alcanada, Kristoff Both, también asistieron a la cita. Pedro Pascual, de Viva Hotels, o María Frontera y María José Aguiló, en nombre de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca, se unieron al elenco de personalidades.