El delantero de la selección española de fútbol, Juan Mata (c), celebra su gol, segundo del equipo, con su compañero Sergio Ramos (d). | Efe

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La selección española certificó su pase al Mundial de Brasil, con un triunfo plácido, superior a una débil Georgia que acusó sus numerosas bajas, el día que Albacete rindió homenajeó a su ídolo, Andrés Iniesta, y la Roja recuperó su identidad para volver a ilusionar con goles de Negredo y Mata (2-0).

España necesitaba una buena imagen para cerrar la clasificación al Mundial. Recuperar su verdadera identidad y volver a ilusionar a una afición mal acostumbrada a la excelencia, que ha visto cómo la Roja aparcaba la brillantez en su camino a Brasil. Buena parte de culpa por la falta de ambición de los rivales, que inferiores en calidad técnica se encierran y renuncian a todo con tal de optar a dejar a cero el marcador.

Pero también hubo una dosis de falta de ambición y conformismo. Síntomas que alertaron a Vicente del Bosque para acabar revolucionando su equipo titular en el Carlos Belmonte. Seis cambios y un problema sembrado en la portería que fue fácil de evitar. Los argumentos para sentar a Iker Casillas los olvidó el seleccionador en Albacete. Devolvió la titularidad al capitán y respondió como siempre hace con la Roja. Sacando una parada salvadora.

El protagonismo estaba reservado para otros. Del Bosque tenía claras las soluciones al 5-4-1 del rival. Laterales profundos con Juanfran y Alberto Moreno, descaro para encarar en el uno contra uno personificado en Jesús Navas, velocidad de juego, entrada por bandas y remate. Es decir, Negredo. El madrileño se ha ganado ser el nueve de España en el Mundial. Máxima rentabilidad a sus pocos minutos.

Tras salir descontento del triunfo en Son Moix ante Bielorrusia, Del Bosque se olvidó de roles y apostó por soluciones. Juanfran y un descarado Alberto Moreno se instalaron en campo del rival, doblaron a los extremos y pusieron centros continuos. España fue un vendaval ante el que una Georgia plagada de bajas de sus jugadores más importantes, sólo pudo protegerse. En unos minutos, creó más ocasiones que en todo el encuentro de Mallorca.

Había orden de chutar desde fuera del área para acabar con la manía de entrar tocando por el centro para generar peligro dentro del área. Busquets comenzó el asedio a los minutos, Navas chutó arriba y Xavi se sumó a los intentos de abrir la lata.

Pese a que la defensa de cinco suele dejar con pocas opciones al nueve, Negredo sobresalió del muro georgiano. Hizo trabajar a Loria, primero en un rechace a disparo de Pedro, posteriormente con una chilena fascinante desde la frontal del área que sacó con una buena estirada el portero georgiano, y al final encontró el premio del gol, tras combinación de Pedro e Iniesta, fusilando en carrera a la red.

Era un día especial para Iniesta en el escenario donde nació su leyenda. Ante sus paisanos debutó con la Roja, en el estadio más especial para él, y hoy selló una clasificación al Mundial. Se gustó siendo referencia y sólo le faltó el gol. Lo buscó sin éxito con dos remates que no encontraron portería. Primero por su disparo en semifallo, en el segundo acto cuando se topó con un defensa cuando se cantaba un tanto que habría sido especial.

Casillas evitó el empate en la única llegada con peligro de Georgia. Sergio Ramos se confió y cuando reaccionó le habían superado en velocidad en una de esos contragolpes que son el único arma al que se agarra un equipo inferior. Iker respondió con reflejos a bocajarro ante Gelashvili.

La sociedad Juanfran-Navas funcionaba. Era un surtidor de fútbol ofensivo. Otro centro de Navas lo estrelló Negredo en el poste, con todo a su favor para marcar. De la misma manera arrancó la segunda parte, con un control del nueve madrileño que no prolongó con el remate, forzado ante la salida de Loria.

Del Bosque debe minutos a jugadores que aprecia. Como Juan Mata, que no vive un buen momento en el Chelsea y con la Roja tan sólo había aparecido 15 minutos en la fase de clasificación. Entró al campo con mucho hambre y tras seis minutos encontró el premio del gol. Tras varios rechaces, aprovechó un balón que dio en el cuerpo de Piqué para soltar con su zurda un disparo imparable a un portero tapado por su defensa.

Objetivo cumplido e imagen mejorada, pero España quiso más y lo buscó hasta el último suspiro. Navas y Negredo lo rozaron. Del Bosque repartió premios a Koke e Isco Alarcón, que disputó sus primeros minutos oficiales. Y España puso sus dos pies en Brasil. Un nuevo reto aparece en el horizonte. Ser la única selección de la historia que gana dos Mundiales y dos Eurocopas consecutivas. La leyenda continua.


Ficha técnica:

2 - España: Casillas; Juanfran, Piqué, Sergio Ramos, Alberto Moreno; Busquets, Xavi (Koke, m.68), Iniesta (Isco, m.84); Navas, Pedro (Mata, m.57) y Negredo.

0 - Georgia: Loria; Lobjanidze, Khubutia, Kvirkvelia, Kashia, Khidesheli; Dzaria, Kobakhidze, Elguja Grigalashvili (Khmaladze, m.78), Shota Grigalashvili (Ebralidze, m.72); y Gelashvili (Modebadze, m.89).

Goles: 1-0, m.26: Negredo. 2-0, m.63: Mata.

Árbitro: Florian Meyer (ALE). Amonestó a Khubutia (54) por Georgia.

Incidencias: último encuentro de clasificación al Mundial 2014, disputado en el estadio Carlos Belmonte, con 16.400 espectadores en sus gradas.