La atleta rusa Yelena Isinbayeva celebra su victoria en la final de salto de pértiga femenina en el ámbito de los 14º Mundiales de atletismo que se disputan en el estadio Luzhniki de Moscú | ROBERT GHEMENT

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La rusa Yelena Isinbayeva se convirtió en la gran protagonista de la cuarta jornada de los Campeonatos del Mundo de Atletismo, que se están disputando en Moscú hasta el próximo domingo, después de ganar el oro en el concurso de salto de pértiga, justo apenas un mes después de anunciar que se retiraría tras esta cita.

«Mi carrera terminará con absoluta seguridad tras los Mundiales. Para mí será un momento triste, por lo que tengo que disfrutar e intentaré demostrar todo de lo que soy capaz», indicó el pasado 23 de julio la de Volvogrado, que transformó en el Luzhniki ese momento triste en una alegría incontenible.

La 'zarina', que este 2013 sólo había podido franquear el listón del 4.78, no partía entre las principales favoritas al oro, pero sí al podio. Completó una final sobria, demostrando que mantiene la calidad y la técnica que la encumbraron a los 'cielos' en muchas ocasiones. Le bastó superar los 4. 89 metros, muy lejos de esos 5.06 que ostenta su récord del mundo.

Luego le tocó esperar a sus rivales, pero ninguna pudo superarla, ni la estadounidense y actual campeona olímpica Jennifer Suhr, capaz de superar los cinco metros en pista cubierta y que fue plata, ni la cubana Yarisley Silva, mejor marca de 2013 con 4.90 y que se quedó con el bronce. Todas fallaron y la alegría estalló en el Luzhniki y en la propia Isinbayeva, ganadora en múltiples ocasiones, pero feliz como si fuese la primera vez que se había adueñado de los cielos. A partir de ahí, intentó superar su récord del mundo, pero los 5,07 metros impidieron una fiesta completa.