El centrocampista Cristian Portilla, ayer, durante el entrenamiento del Atlètic Balears en el Estadi.

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Con la temporada en marcha y en pleno recorrido por la liga, el Atlètic Balears sigue trabajando para pulir los cimientos de su proyecto. La última pieza que se uniría al engranaje blanquiazul puede ser Cristian Portilla, un refuerzo de lujo que daría lustre el centro del campo del equipo de Pep Sansó gracias a su experiencia en las plantas superiores del fútbol español y europeo. Cristian Portilla Rodríguez (Santander, 1988) se ejercitó ayer con el equipo blanquiazul en el Estadi y el club espera poder cerrar su contratación en las próximas horas. Portilla, con experiencia en Primera y Segunda División, ha pasado por equipos como Racing de Santander, Ponferradina, Sporting de Gijón o, más recientemente, el Aris de Salónica griego. El cántabro, que se encontraba sin equipo después de poner fin a su agitada aventura en el balompié heleno, completaría la sala de máquinas balearica ahora que el equipo empieza a coger altura en la tabla.

Buen historial

Portilla, que ha maravillado a los técnicos y a la dirección deportiva del Atlètic, presenta el aval de una tarjeta brillante a pesar de su juventud (24 años). Hace siete años, cuando todavía era un juvenil, Manolo Preciado le dio la alternativa en Primera División vistiendo la camiseta del Racing en un partido ante el Zaragoza (temporada 2005-06). Después alternó su presencia en el primer equipo y el filial blanquiverde antes de descender un peldaño para empotrarse en las filas del Racing de Ferrol. En aquella época, además, llamaba la atención de los técnicos de las categorías inferiores de la selección y era un habitual en las convocatorias de la sub'16 y la sub'17 de España.

Posteriormente, Cristian Portilla desplegó su fútbol en Mareo. Con el filial sportinguista primero y con el primer equipo más tarde, después de que Manolo Preciado volviera a reclutarlo (2010-11). Sin embargo, esa misma campaña emigró para fichar por el Aris, con el que vivió algún que otro episodio dramático. Se desvinculó del cuadro griego en enero y ahora espera conducir al ATB a la puja por el ascenso.