Cristiano Ronaldo salta con un jugador de la Ponferradina. | Ana F.Barredo

Ponferradina 0

Madrid Madrid 2

Copa del Rey | 16avos Ida | 13/12/2011 20:00 | Final

La jornada de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey concluyó con la derrota de la Ponferradina ante el Real Madrid (0-2), que recupera moral tras perder con el Barcelona el pasado sábado, y con las sorpresas del Betis y del Levante, que perdieron frente a dos equipos de Segunda División, el Córdoba (1-0) y el Deportivo (3-1) respectivamente.

El principal foco de la noche se situó encima de los jugadores del Real Madrid, que solventaron un encuentro incómodo. Los goles de José Callejón y Cristiano Ronaldo sentenciaron una eliminatoria que tendrá poca historia en el estadio Santiago Bernabéu. El delantero portugués sació con una diana su hambre de venganza tras su erróneo partido ante el Barcelona y cerró las puertas a la Ponferradina, que fue un rival muy digno en el estadio de El Toralín.

Los dos sustos de la Copa los recibieron Betis y Levante. Los andaluces vuelven a la senda de la derrota tras ganar en la última jornada de Liga al Valencia. Cayó con el Córdoba, que ganó 1-0 con un tanto de Pepe Díaz en el minuto 90 del partido. Tendrán que remontar los andaluces en la vuelta.

Tampoco pudo con un Segunda el Levante. Los hombres de Juan Ignacio Martínez perdieron el duende de la Liga ante los gallegos, que doblegaron claramente al equipo valenciano 3-1. Pablo Álvarez, y Saúl Fernández en dos ocasiones, marcaron para los gallegos. Carlos Aranda hizo el gol del honor y de la esperanza para el Levante.

Pero hubo más tropiezos. No fueron derrotas, pero sí empates entre equipos de Primera y Segunda B. El Villarreal acabó 1-1 con el Mirandés un partido que tenían perdido por merecimientos propios. El tanto de Borja Valero en el minuto 81 evitó problemas para el cuestionado Juan Carlos Garrido.

Por su parte, el Valencia pinchó en su visita a Cádiz. Los suplentes de Emery no dieron la talla y no pudieron doblegar al conjunto andaluz. La salida al campo al final de Roberto Soldado, del argentino Ever Banega (que regresó después de una lesión) y del francés Jérémy Mathieu, aportó sin éxito más mordiente al equipo «ché» en la segunda parte.