El alcalde de Palma, Mateo Isern, se ha reunido con la junta directiva del Real Mallorca. | Joan Torres

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El actual equipo rector en el Ajuntament de Palma trasladó ayer sus condiciones irrenunciables al Real Mallorca para que el proyecto de construir el nuevo Lluís Sitjar pueda llevarse a cabo y el club balear haga realidad su sueño de volver a la barriada de Es Fortí.
El alcalde Mateu Isern y su equipo directo de colaboradores en materia urbanística y deportiva indicaron a los miembros del consejo del Mallorca que acudieron al 'cónclave' que existen dos puntos clave con los que es imprescindible cumplir: conocer al detalle quiénes son los inversores que tomarán parte en un proyecto valorado en 200 millones de euros y reabrir el diálogo social entre todas las partes implicadas para poder consensuar el plan a seguir y edificar una infraestructura beneficionsa para todos y que no sólo salga ganando el club de fútbol. Jaume Cladera y Serra Ferrer encabezaron el grupo de consejeros de la SAD Balear, que se comprometieron en un plazo de dos semanas en informar puntualmente de quiénes son los inversores que afrontarían la construcción del estadio y presentarán avales respecto a su fiabilidad financiera. Alvaro Gijón, en su condición de primer teniente de Alcalde, explicó ante los medios que el proyecto planteado «es bueno para la ciudad», pero insistió en que debe haber dos condicionantes innegociables. «Queremos estar seguros de que es un proyecto viable desde el punto de vista económico y también social y para esto necesitamos buscar un amplio consenso ciudadano. Ellos [el Mallorca] deben tramitar el proyecto como si se tratara de una actuación urbanística más y a partir de ahí empezarán las gestiones y las coversaciones con todas las partes implicadas», explicó Àlvaro Gijón.
Cort quiere conocer con todo lujo de detalles quién inviertirá los doscientos millones de euros en los que está valorado el nuevo Sitjar y recordó que el procedimiento de ruina del viejo campo «continúa como lo presentó el anterior equipo de gobierno». El Mallorca recurrirá este procedimiento y por lo tanto también ahí se debe cumplir con unos plazos que se le escapan al propio Ajuntament. «Quien tiene prisa es el Mallorca, pero hay por enmedio un proceso judicial y por nuestra parte nos mantendremos a la espera de que se resuelva el contencioso y los plazos los fijará el juzgado y quien tendrá prisa será el Mallorca. Ellos deben presentar la solvencia económica y debemos de nuevo contar con una solvencia social, que para nosotros es también trascendental», insistió Àlvaro Gijón en su comparecencia ante los medios.
Por su parte Jaume Cladera, en su cargo de presidente del Real Mallorca, confirmó que en los próximos días se detallarán quiénes son los inversores que acompañarán al club balear en este proyecto. «Les hemos manifestado que en quince días vamos a presentar una oferta solvente de inversores para poder llevar a cabo este plan. Es el momento de dar el paso y demostrar que los inversores cuentan con una solvencia económica suficiente para afrontar la construcción el nuevo Lluís Sitjar», explicó Jaume Cladera a la conclusión de la entrevista en Cort.