Fernando Carpena, al borde de la piscina olímpica de Londres. | Felip Ariza Montobbio

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Hace años que Mallorca dejó de ser su residencia fija, pero en la Isla, Fernando Carpena Pérez (Palma, 1955) guarda amigos, familia e incontables recuerdos en el lo que a la natación respecta le trasladan hasta las emblemáticas, y hoy abandonadas, instalaciones de s’Aigo Dolça. El dirigente balear acumula ya cuatro años al frente de la Real Federación Española de Natación (RFEN) y hace pocos meses renovó su mandato por un nuevo ciclo que se extenderá hasta 2016.

Él no ganará medallas, ni nadará finales ni se tirará al agua, pero bajo su responsabilidad reside la delegación más numerosa que forman el equipo olímpico español en los Juegos de Londres 2012. Entre natación pura, aguas abiertas, saltos, waterpolo y sincronizada, España ha logrado sumar 51 plazas, una más que el atletismo. «Esto explica el buen trabajo que se viene realizando desde la base hasta la élite, pasando por la tecnificación», comenta Carpena, quien no esconde su orgullo por ver cómo dos paisanas suyas son actualmente referencias en sus respectivas disciplinas acuáticas (Marga Crespí y Melanie Costa, en sincronizada y natación pura, respectivamente). «En Mallorca siempre ha habido tradición, y ahí se premia el trabajo de los clubes y la territorial», admite.

Al mando del multitudinario equipo de natación y demás especialidades acuáticas, Carpena es el nexo entre el Comité Olímpico Español y la RFEN, viviendo el día a día junto a los deportistas y responsables técnicos de las diferentes secciones y siempre pendiente de sus necesidades o de cualquier incidencia que pueda rodear su preparación o la competición.

Sus primeros Juegos como máximo mandatario de la Española de natación están siendo «toda una experiencia, por la magnitud del evento. Nada mueve más en el deporte, y en el mundo», dice. Esta nueva faceta le hace estar en primera línea constantemente, multiplicándose de la misma manera que lo hace la presencia de deportistas españoles en las distintas modalidades que están bajo su jurisdicción. Junto a su jefe de equipo, Juan Viota (el equivalente a Pedro Mir en la natación), su trabajo y prioridad pasan por velar por el correcto funcionamiento de la preparación y presencia en competición de los deportistas representantes de la RFEN, arropándoles en la piscina con su presencia y haciendo valer sus credenciales en el momento en que sea necesario.

Y es que Fernando Carpena es, a día de hoy, el único dirigente isleño al mando de una federación de rango nacional, recogiendo el testigo de otros como Antonio Navas o Joan Serra.