Álex Flórez Studer, en una imagen captada en el Passeig Mallorca.

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El sueño de Álex Flórez Studer (Manacor, 1971) se hará realidad este fin de semana en Moscú. La capital rusa acogerá desde mañana los Campeonatos del Mundo de atletismo. Una cita en la que el mediofondista David Bustos no será el único mallorquín en liza. Y es que el veterano marchador se ha ganado el derecho de representar a Suiza en la prueba de veinte kilómetros (domingo 11, 15:00 hora española), después de lograr la marca mínima (1:25:20, también récord helvético) en la distancia, aunque también la logró en los 50, optando por la primera dada la exigencia de esta última. Álex Flórez es un deportista amateur que se codeará con la élite después de quedarse a las puertas de los Juegos Olímpicos de Londres -obtuvo mínima B-, y con 42 años será el más longevo de la disciplina.

«Corro desde 1985, son 28 años ya y por fin voy a conseguir mi objetivo, sin ser profesional, sin ADO, ni entrenador, ni becas ni ayudas. Es el fin de un ciclo, y aunque sé que será difícil ganar una medalla, a ilusión nadie me puede ganar», aseguraba Flórez, cuya meta es «competir, pero también disfrutar de la prueba».

El marchador isleño, que ya ha defendido el pabellón suizo en pruebas de la Copa del Mundo, se saca así la espina de haberse quedado a las puertas de Londres 2012 y llega con la moral por las nubes dada su evolución en la prueba en la que tomará la salida. «En dos años, he bajado cinco minutos, y espero estar fresco y a mi mejor nivel el domingo», explicaba Álex, cuya primera opción para luchar por estar en un Mundial era España, pero el hecho de poseer la doble nacionalidad, le ha abierto una puerta hacia la historia.

Preparación

El no ser profesional hace que Álex Flórez tenga que cuadrar su horario laboral y obligaciones familiares con el entrenamiento. Un doble entrenamiento diario, a las siete de la mañana y las nueve de la noche, para evitar el calor, compone la agenda del deportista residente en Artà, quien deja claro que «llegar al Mundial es un sueño hecho realidad. Sólo yo sé lo que me ha costado».

Flórez lamenta la falta de implicación de la Federación Suiza hacia su figura y preparación, aunque será el único marchador en liza, aunque entiende la peculiaridad de su caso.

Sobre el circuito, para Álex carece de dificultad «por ser llano, aunque poder entrar en el estadio Luzhniki ya es una motivación para mí». Eso sí, Flórez tiene ante sí la ocasión de entrar en los anales del deporte balear.