Imagen del podio. | JENNIFER LORENZINI

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El español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) ganó el Gran Premio de la Emilia Romaña de MotoGP en el circuito «Marco Simoncelli» de Misano Adriático, en el que el francés Fabio Quartararo (Yamaha YZR M 1) consiguió su primer título mundial y el de Francia en la categoría reina del motociclismo mundial, merced a la caída que sufrió su único rival por el título, el italiano Francesco «Pecco» Bagnaia (Ducati Desmosedici GP21).

Bagnaia salió como una exhalación y enseguida comenzó a abrir hueco respecto a casi todos sus rivales, con el australiano Jack Miller (Ducati Desmosedici GP21) como su principal lugarteniente cubriéndole las espaldas, en tanto que el español Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) realizó una muy buen salida en la que recuperó cuatro posiciones.

Márquez comenzó a «achuchar» a Jack Miller, que en la cuarta vuelta no pudo aguantar la presión y entró «colado» en la curva quince, en donde perdió la rueda delantera y acabó por los suelos, dejando el camino libre al piloto de Repsol Honda para intentar atacar al líder de la prueba, con su compañero de equipo, Pol Espargaró, tras él.

Fabio Quartararo (Yamaha YZR M 1), que salió desde una muy retrasada decimoquinta posición, se lo fue tomando con mucha, mucha calma, con el claro objetivo de no cometer ningún error y ganando poco a poco posiciones para ser décimo en el sexto giro, pero lejos, a más de siete segundos, de la cabeza, y dejando claro que desde el minuto uno su objetivo era ser campeón del mundo.

«Pecco» Bagnaia y Marc Márquez se fueron distanciando de sus rivales poco a poco para convertirse en los únicos aspirantes claros a pelear por la victoria, con Pol Espargaró peleando el tercer peldaño del podio con el portugués Miguel Oliveira (KTM RC 16), pero sin que ninguno se saliese de su «papel».

Con el piloto de Repsol Honda pegado a la Ducati de Bagnaia, su compañero en el equipo energético, Pol Espargaró, logró dejar atrás a Oliveira, detrás del cual se formó un sexteto en el que estaban los españoles Aleix Espargaró (Aprilia RS-GP), Alex Rins (Suzuki GSX RR), los franceses Fabio Quartararo -por entonces séptimo- y Johann Zarco (Ducati Desmosedici GP21) y los italianos Luca Marini y Franco Morbidelli (Yamaha YZR M 1).

Pero llegó el error. Bagnaia se fue por los suelos a cinco vueltas del final -como también el portugués Miguel Oliveira- y le entregó la victoria en bandeja a Marc Márquez y el título mundial a Fabio Quartararo, que llegó a ponerse tercero, pero en la última vuelta le superó un Enea Bastianini que quería repetir podio y lo consiguió sin demasiada oposición del francés, al que le valía cualquier resultado y le bastó con ser cuarto.

El británico Sam Lowes (Kalex) consiguió su tercera victoria de la temporada en Moto2 por delante de los españoles Augusto Fernández (Kalex) y Arón Canet (Boscoscuro), que se quedó sin gasolina en la recta de meta.

Raúl Fernández (Kalex), que aspira al título mundial de la categoría, protagonizó el «fiasco» de la jornada al irse por los suelos cuando era primero, lo que dejó el camino expedito al australiano Remy Gardner (Kalex), líder del mundial, que a pesar de una mediocre carrera acabó séptimo.

El italiano Dennis Foggia (Honda) consiguió su quinta, y laboriosa, victoria de la temporada en Moto3, con el líder del mundial, el español Pedro Acosta (KTM), tercero, detrás de su compañero de equipo Jaume Masiá (KTM), lo que relega la consecución del título al menos hasta la cita de Portimao (Portugal), dentro de quince días.