El británico Lewis Hamilton, del equipo Mercedes, conduce su monoplaza durante los entrenamientos libres del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, celebrado en el circuito de Austin. | Reuters

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El circuito de Austin, sede del Gran Premio de Estados Unidos, recibió a la Fórmula 1 con tiempo soleado -todo lo contrario a 2015 con el huracán Patricia- y con los Mercedes por delante, el del británico Lewis Hamilton en la primera sesión y el alemán Nico Rosberg en la segunda.

Del viento huracanado y la lluvia que marcaron la edición del año pasado al tiempo seco y luminoso de este viernes en el circuito de Austin, que propiciaron dos sesiones de entrenamientos sin incidentes, en las que los Mercedes lideraron como acostumbran, con tiempos muy parejos entre ambas sesiones: el 1:37.428 de Hamilton para liderar la primera frente al 1:37.358 de Rosberg en la segunda.

Las dos 'flechas plateadas' de la Fórmula 1 mostraron que sus coches están perfectamente adaptados al duelo a una vuelta que les espera este sábado por el primer lugar de la formación de salida, clave aunque no imprescindible para ganar en Austin, un circuito que permite adelantamientos y da margen a la capacidad del piloto.

Sin duda, la presión está en Lewis Hamilton, que llega a este circuito con 33 puntos de desventaja respecto a su compañero y llegó a decir en la rueda de prensa de este jueves que si Rosberg termina ganando el Mundial se lo tomará «como un hombre» y pasará página. Al tricampeón británico solo le vale ganar en esta y las tres carreras siguientes, cosa que ha hecho en las últimas dos ediciones, y esperar a un error o avería de su compañero que le impida sumar.

Nico Rosberg se presenta con la tranquilidad del colchón que atesora, sus cuatro victorias en las últimas cinco carreras, y las pole position que ha logrado aquí, nunca una victoria, algo que no ha sido mal presagio para él esta semana. Reafirmó las sensaciones este viernes con el mejor registro de la jornada, en la segunda sesión.

Por detrás de los Mercedes, Red Bull parece estar un pasito por delante de Ferrari, con el holandés Max Verstappen tercero en el primer entrenamiento y la sorpresa del australiano Daniel Ricciardo, que se coló entre las dos 'flechas plateadas' con su segundo lugar en el entrenamiento vespertino.

La escudería Ferrari protagonizó uno de los momentos curiosos de la jornada -plagada de restos en la pista desprendidos de los monoplazas al atacar los 'pianos' que guardan las curvas- con un retrovisor desprendido del coche del alemán Sebastian Vettel.

El tetracampeón teutón acabó su vuelta agarrando el espejo derecho con su mano izquierda, en una extraña posición mientras dominaba el volante con su derecha para llevar el coche a buen puerto. Fue octavo en esa sesión, y cuarto en la segunda.

A continuación de los tres equipos cabeceros, se abre el abanico para escuadras como Force India, donde el alemán Nico Hülkenberg ya firmó su salida hacia Renault, pero no deja de hacer buenos tiempos, con un quinto y un sexto lugar este sábado. El mexicano Alfonso Celis pudo probar el monoplaza en la primera sesión, y su compatriota 'Checo' Pérez fue séptimo en la segunda

Los intermitentes Williams, con el finlandés Valtteri Bottas como el más competitivo, competirán con unos McLaren-Honda que parece volverán a competir por la Q3 este domingo, especialmente por el octavo y noveno puestos del británico Jenson Button y el español Fernando Alonso, que vienen de un decepcionante Gran Premio de Japón.

El asturiano reconoció que los diez primeros puestos en la clasificación sí pueden ser un objetivo viable, de la misma forma que lo mostró en pista su compatriota Carlos Sainz (Toro Rosso), décimo en la primera tanda y undécimo en la segunda.

Los monoplazas del equipo Haas, que llegan a su país en su primera campaña en la Fórmula 1, tuvieron problemas durante la primera sesión y estuvieron en la parte inferior de la tabla de tiempos, por lo que se antoja difícil que puedan llegar a la Q3, algo que este año ha logrado el francés Romain Grosjean, en Baréin y hace dos semanas en Japón; pero no el mexicano Esteban Gutiérrez.

La degradación de los neumáticos, especialmente el superblando por la falta de temperatura, y los problemas para sortear los 'pianos' que bordean las curvas y donde muchos pilotos se han dejado partes de sus monoplazas, son los dos principales asuntos que tendrán que solucionar los equipos de cara a la clasificación de este domingo en el circuito de Austin.