El triatleta Alejandro Sánchez Palomero se colgó la medalla de bronce en su categoría, la PTS4 de discapacitados físicos, en los Juegos Paralímpicos de Tokio. | Miguel Juncosa

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El triatleta mallorquín Alejandro Sánchez Palomero se ha adjudicado este sábado la medalla de bronce en la prueba de PTS4 para discapacitados físicos del triatlón de los Juegos Paralímpicos de Tokio, dando a la delegación española su octava medalla.

El deportista español ha sumado su segunda medalla paralímpica tras el bronce conquistado en Pekín 2008, cuando competía entonces en natación, tras una carrera en la que ha ido siempre en posiciones de podio.

El triatleta español Alejandro Sánchez Palomero se mostró «muy contento y superemocionado» tras conquistar este sábado la medalla de bronce en la prueba de PTS4 del triatlón de los Juegos Paralímpicos y confesó que «emocionalmente fue un palo duro» tras no competir en Londres 2012 cuando todavía era nadador y que su «mejor estado de forma» coincidió «con el peor emocional».

«Estoy muy contento, superemocionado. Ha costado mucho llegar hasta aquí, después de Londres emocionalmente fue un palo duro y volver al triatlón fue una apuesta personal. Mucha gente me apoyó y aquí lo he dado todo, estoy superagradecido a la gente que he tenido detrás, a la familia, amigos, a los medios, la federación y al comité», expresó Sánchez tras la prueba.

El salmantino tenía claro que tras estar en Río de Janeiro hace cinco años viviendo la experiencia como comentarista quería volver a su «sitio». «Y he vuelto. Cruzar la meta dándolo todo es mucho mas que cualquier cosa y que un oro, una plata o un bronce, y lo he conseguido», confesó.

«Ha sido una prueba durísima. He hecho un buen sector en todo, aunque en la carrera ya me quedaba menos. He nadado muy bien, pero he visto al croata que no suele hacerlo y me he rayado un poco. En la bici lo he dejado todo porque he visto que era mi momento y en las últimas vueltas me he dejado un poco, pero al bajarme a correr he 'Hostia, el calor'. He aguantado, aunque me ha pasado el japonés», subrayó.

Sánchez fue segundo casi todo el triatlón hasta ese momento. «Iba pensando en lo que tenía y en lo que me quedaba. Me ha pasado y no podía hacer más, tenía que ser frío mentalmente y los técnicos me han indicado muy bien y me decía que la medalla estaba asegurada, que tuviese cabeza. Sabía que no tenía más y que tenía que intentar regular para no explotar», admitió el español.

Para combatir el calor, entrenó en Mallorca, pero en Tokio comprobó que las condiciones eran extremas, sobre todo porque «la humedad es brutal». «Además, estos tres días ha hecho calor, pero lo era para todos y hemos aguantado», indicó.

«Quizás porque soy mayor y sé lo que cuesta. Esta medalla me ha costado mucho, estaba en mi mejor estado de forma en mi peor estado emocional, pero ya se ha pasado y ha cicatrizado», respondió sobre su emoción tras cruzar la meta.

Ahora, deberá cumplir su promesa de comprarle un perro a su hijo «Intentaré negociar con él, pero es un muy buen negociados y no sé si podré cambiarlo», afirmó el salmantino, que cree que va a estar «un tiempo celebrando» esta medalla y que pensará en si intenta estar en París «cuando acaben las vacaciones».