Guillermo Cuadra Fernández, en el Estadio Olímpico de Tokio. | Fernando Fernández

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El fútbol isleño ha rebasado una nueva barrera a nivel internacional. Más allá de contar con presencia en la selección olímpica, el colegiado Guillermo Cuadra Fernández (Madrid, 1984), representando al Comité Balear, ha sido designado por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) como uno de los árbitros con rango internacional que integran el grupo de trabajo dirigido a gestionar los encuentros del torneo olímpico.

En el caso de Cuadra, su labor se centrará como Árbitro VAR, con posibilidad de ejercer también como Asistente de VAR. Un elemento tecnológico que ha irrumpido en el deporte rey y que ha permitido que, por primera vez, un árbitro adscrito a la territorial balear forme parte del engranaje olímpico.

Asentado en la Primera División, donde debutó en 2018, y con rango de internacional por FIFA desde hace unos meses, ya tuvo la oportunidad de estrenar sus nuevas credenciales en la fase de grupos del Europeo Sub 21 de Eslovenia y Hungría. Su pasión por el arbitraje, en el que ha progresado de manera ejemplar durante las últimas campañas, le llevó a dejar aparcada su labor como docente. Una decisión que, con el paso del tiempo, ha resultado acertada, pues su carrera dentro del estamento le lleva ser el exponente del colectivo que dirige en Balears Tomeu Riera Morro, además de contar con una solvente imagen dentro del panorama nacional.

Diferencias

«Se nota que los Juegos son otra cosa diferente a todo», explica Cuadra Fernández desde el cuartel general del arbitraje en Tokio 2020. Allí, cuando sus labores en la competición se lo permiten, realizan «simulacros de partido con jugadores japoneses, con el fin de unificar criterios», más teniendo en cuenta que en este torneo «se dan cita colegiados y deportistas de diferentes continentes y con visiones variadas que conviene centralizar para plasmarlas sobre el campo si llega el momento», asegura el árbitro isleño.

Sometido a la disciplina olímpica en forma de tests regulares PCR, «algo que es común para nosotros en LaLiga», con contactos sociales limitados y focalizado en sus designaciones, resume por el momento como «muy buena» la experiencia, que le permite enriquecer sus conocimientos a nivel profesional y personal «pues te das cuenta de las diferentes maneras de entender el fútbol en otros lugares. Hablamos de jugadores Sub 23 en su mayor parte, además, que quieren demostrar sus cualidades, vienen a jugar», prosigue.

De momento, ha tenido la oportunidad de ser Árbitro del VAR en el China-Brasil femenino y asistente en el Nueva Zelanda-Corea del Sur masculino. Unas citas en las que ha conocido de primera mano «la relevancia del montaje olímpico. Pero también el esfuerzo que el pueblo japonés está realizando. Son serviciales, amables, educados, te ayudan en todo lo que está en su mano... En este aspecto, me llevo una gran experiencia», lamentando la falta de público, aunque tuvo la oportunidad de trabajar en un encuentro, en Miyagi, con seguidores en las gradas. «Al menos, hubo un poco de atmósfera, pero es una situacion que, por desgracia, hemos experimentado demasiadas veces en los últimos tiempos por la pandemia».

Cuadra se muestra «orgulloso y agradecido» al Comité Balear por su apoyo incondicional, clave para entender su escalada y la llamada de FIFA para enrolarse en el selecto grupo de arbitraje olímpico, lo que le permite disfrutar estos días de una experiencia poco tan poco habitual como excitante. Un paso más en su camino hacia cotas más elevadas.