Imagen de Jaime Mateu en el Passeig Mallorca. | Pilar Pellicer -

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La irrupción del skateboarding en el programa olímpico será uno de los alicientes mediáticos y deportivos de los Juegos Olímpicos de Tokio. Junto al karate, el surf y la escalada vivirá la tabla un estreno en el que muchas miradas estarán pendientes de lo que acontezca en el Parque de Deportes Urbanos de Ariake, en las modalidades de Street (Calle) y Park (Parque). En esta última, un mallorquín tendrá el honor de ser el primer olímpico isleño dentro del universo del patinaje -federación bajo la que se ampara el skateboarding- y uno de los tres españoles que abrirán un camino que puede tener recorrido dentro del gran evento.

Jaime Mateu Solivellas (Palma, 1995) es un ídolo en las redes sociales y un deportista con numerosos seguidores y carisma dentro del mundo del ‘skate’. El balear es un animador, sabe que el espectáculo es una parte inamovible dentro de una modalidad que intentará sacudirse los interrogantes que genera su presencia en los Juegos.

Opciones

Jaime Mateu formará junto a Danny León la apuesta española en la competición de Park, que se dividirá en las series clasificatorias que darán acceso a la gran final, en la que se repartirán las medallas. Las primeras del skateboarding como deporte olímpico. Una especialidad en la que Estados Unidos y Brasil dominan con autoridad la clasificación mundial, de cuyos veinte primeros puestos, sus ‘skaters’ ocupan quince.

El balear Jaime Mateu es el primer español en el ránking de Park de World Skate, en el puesto 23º, en el que valió la clasificación a través de la clasificación mundial en el pasado Dew Tour, celebrado en Iowa (Estados Unidos) y con el que se cerró la lista de veinte elegidos para competir en Tokio 2020 y pelear por las preseas en la especialidad de Park, en la que el espectáculo y la plasticidad están servidos dada la calidad de los deportistas clasificados.

Junto a Mateu, representarán a España Danny León y la gallega Julia Benedetti, única fémina en liza. Los tres lo harán en las pruebas de Park y aspiran a todo, con la final como primer objetivo, sabiendo especialmente de la entidad de sus rivales, en especial en la competición masculina, donde dos países, con tres deportistas en liza cada uno, parecen destinados a repartirse las tres medallas.

Progresión

Jaime Mateu es puro espectáculo sobre la tabla, en la que hace trece años empezó a mostrar sus habilidades para conseguir, con el paso del tiempo, convertirse en profesional, ayudado por Miller Division.

En la actualidad reside en Torrelavega (Cantabria), se desenvuelve también con soltura en el surf o el snowboard y es un apasionado de la gastronomía, aunque cuando se sube a la tabla, es una máquina de pensar y poner en práctica nuevos trucos y maniobras con las que arañar puntos. La imaginación le define y le hace tener un plus diferencial a la hora de desplegar su talento en competición respecto a sus oponentes.

Con la final como meta y sabiendo ya lo que es pelear con los mejores en grandes competiciones (fue cuarto en el Mundial de 2019), Jaime Mateu aspira a asegurar el diploma y, una vez en la final, no renunciar a nada y echar el resto para convencer de que sus saltos y acrobacias sobre la tabla son las más originales y vertiginosas de todo el programa olímpico. Un premio que le convertirá en el primer olímpico del ‘skate’ balear.