Imagen de Juan Colom en su etapa como jugador del Mallorca. | http://elarchivodemisrecuerdos.blogspot.com

El fútbol mallorquín ha despedido a los 77 años de edad a Juan Colom Deyá, un goleador de leyenda en la década de los sesenta. Fallecido esta pasada noche pasa a la historia como el primer jugador nacido en Consell que debutó en Primera División y como una leyenda del Constància que pudo ser aún más grande de no ser por las exigencias del servicio militar que le impidieron desarrollar todo su potencial en la élite. A pesar de los obstáculos vivió tardes gloriosas en Inca y con el Real Murcia antes de que una lesión le privara de despuntar como apuntaba en su última etapa en el Real Mallorca.

Nacido en Consell el 13 de enero de 1945 dio sus primeras patadas al balón en su localidad natal hasta que llamó la atención del Binissalem, que lo incorporó con ficha falsa para su juvenil con apenas 15 años. Para compaginar su formación y el fútbol se incorporó en 1960 al San Felipe en Palma y dio el salto al Constància de Segunda División en la temporada 1963-64. En Inca formó un gran centro del campo con otra institución del club albinegro como Tomeu Llompart pero por su facilidad para ver portería le llevaría a adaptarse a la posición de delantero.

En 1966 fue distinguido por el diario Baleares como mejor jugador de la temporada del Constància y sus prestaciones no pasaron desapercibidas. El Zaragoza quiso ficharle, pero la obligatoriedad de cumplir el servicio militar en Palma le privó de su oportunidad. Surgió la opción del Atlético de Madrid y firmó tres temporadas como rojiblanco al alistarse en las fuerzas especiales de paracaidismo en Alcalá de Henares. La instrucción de la mili la tenía que desarrollar en Alcantarilla, por lo que el Real Murcia de Segunda División solicitó su cesión y vio como su nombre quedaba grabada a fuego en su historia. Y es que el 10 de marzo de 1968 hizo enloquecer a La Condomina con cinco tantos en un solo partido, que curiosamente fue contra el Constància.

Su campaña en Murcia era el trampolín ideal para Juan Colom, que vio como todo cambiaba tras una entrevista en el diario As en la que se explicaba el potencial del ariete mallorquín. «Lo leyeron en el cuartel de paracaidismo de Alcalá de Henares y a un general aquello le sentó mal, quizá porque no se había enterado que yo era un soldado paracaidista. Así que me llamó y me dijo que iba a hacer toda la mili que no había hecho hasta entonces. Sólo me permitían jugar con el equipo que tenían los paracaidistas, y con el que fui a jugar partidos a Francia e Italia. Durante ocho meses me cortaron las pierna», reveló Juan Colom en el libro 'Admirados mallorquines' del fallecido periodista Miguel Vidal.

Regresó a Mallorca para casarse con Catalina Fiol, con la que tuvo dos hijas, Catalina y Begoña. Debutó en Primera con el Mallorca en la temporada 1969-70, pero una lesión acabaría con su carrera. Estuvo cuatro meses alejado de los terrenos de juego y cuando reapareció ya no volvió a ser el mismo optando por colgar las botas cuando apenas tenía 25 años. Fue un golpe duro y la depresión le llevó a olvidarse del deporte hasta que el alcalde Consell Juan Pol le animó a incorporarse al club del pueblo, donde comenzaría una carrera por los banquillos del panorama regional.