El límite salarial se ha convertido en el principal enemigo del Real Betis Balompié en este verano tan extraño. El conjunto de Manuel Pellegrini se presentará el sábado en Son Moix como colíder, pero plagado de ausencias. Entre los futbolistas que no ha podido dar de alta en LaLiga por tener superado el techo económico y las molestias (Montoya, Sabaly y Canales no estarán por diferentes lesiones) los verdiblancos visitarán el renovado centro de operaciones del Mallorca con una decena de bajas. El traspaso de Marc Bartra al fútbol turco parecía allanar el camino para inscribir al menos a Luiz Felipe. Pero de momento no ha sucedido y causará baja ante el Mallorca ya que, además, arrastra un partido de sanción de su paso por la Serie A...

Además del brasileño, el Betis no ha podido formalizar el alta de Willian José y Luiz Henrique ni tampoco de los cuatro jugadores que prorrogaron su vinculación con la entidad verdiblanca tras expirar sus contratos: Claudio Bravo, Guardado, el lesionado Camarasa y el legendario Joaquín, que el pasado mes cumplió 41 años. A pesar de las dificultades económicas, que podrían obligar el Betis a vender a algunas de sus estrellas para hacer caja y liberar masa salarial, el conjunto de Manuel Pellegrini se comportó en la primera jornada con una sorprendente soltura. Goleó al Elche, que se hundió tras una tempranera expulsión, y volvió a evidenciar su alegría desde el punto de vista ofensivo.

Contraste

Precisamente ese contraste de estilos será uno de los principales alicientes del encuentro. Javier Aguirre tiene un plan definido e irá con el hasta las últimas consecuencias. No encajar es el primer precepto en su cuaderno de bitácora y ese mandamiento es innegociable. El pasado lunes logró inaugurar su casillero de puntos gracias a la soberbia actuación de Predrag Rajkovic en su puesta de largo en la Liga. El internacional serbio firmó un debut extraordinario que evitó la primera derrota del curso.

El estilo de Manuel Pellegrini es la antítesis. El preparador chileno siempre ha apostado por el fútbol imaginativo en detrimento del músculo. Amante del toque, el Betis se erigió la pasada temporada en uno de los equipos más atractivos para la vista y el panorama no ha cambiado. A pesar de la alavancha de bajas y de los problemas económicos que le impiden acometer los fichajes, al menos de momento, de Ceballos y de Bellerín (sus dos objetivos principales), el Betis se presentará el sábado en Palma como una auténtica amenaza. Será el duelo entre el sistema defensivo y el ataque. Entre Javier Aguirre y Manuel Pellegrini.