Imagen del campo de fútbol 'Toni Tatxa', sede de la Penya Arrabal, en Palma. | Laura Becerra

Campos de fútbol vacíos, cerrados en algunos casos y sin actividad. Esa es la imagen del fin de semana a nivel deportivo en Baleares. Una instantánea que ha dado la vuelta a España y que ejemplifica la unidad del balompié isleño a la hora de luchar a la una contra la violencia, de cualquier tipo, en los terrenos de juego. Toda vez que los árbitros de Tercera División y Regional Preferente decidieron parar su actividad en señal de protesta por los acontecimientos vividos en las últimas jornadas, la Federación Balear de Fútbol secundó esa determinación y, por ello, no habrá partidos oficiales de ámbito autonómico en el fútbol y el fútbol sala, tanto en Mallorca, como en Menorca, Ibiza y Formentera.

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El acceso al campo de fútbol del Rafal, cerrado este sábado. Foto: Laura Becerra

Ese parón dejó entonces instantáneas inconcebibles a estas alturas de la temporada. Puertas cerradas en algunos campos de fútbol palmesanos y un enorme vacío y silencio en la mayoría de ellos. Acostumbrados al bullicio y el constante movimiento e ir y venir de jugadores, técnicos y aficionados, desde este viernes y hasta el próximo domingo día 20, ofrecerán una imagen insólita: vacíos. De esta manera, se intentará ejercer una medida de presión colectiva para evitar agresiones físicas y verbales contra el estamento arbitral, como las que llevaron a uno de sus integrantes al hospital con un tímpano seriamente dañado tras ser golpeado por un jugador, entre otras incidencias acaecidas recientemente en diferentes terrenos de las Islas.

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Imagen del terreno de juego de Son Malferit, vacío y en silencio. Foto: Laura Becerra
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La consellera d'Afers Sociales i Esports del Govern, Fina Santiago, en la inauguración del campo de fútbol Cata Coll de Son Caulelles, en Marratxí, pudo departir con el presidente de la Federación Balear de Fútbol, Miquel Bestard, además de dar apoyo a esta medida y a todas las que ayuden a erradicar la violencia y actitudes negativas de los campos de fútbol, extendiéndolas al resto de los deportes. El soporte a nivel deportivo y social que ha recibido el arbitraje ha sido total, esperando que este parón sirva para conseguir el objetivo planteado o, al menos, reflexionar sobre lo que ha estado ocurriendo y ha llevado a este punto: a detener la actividad competitiva del fútbol y el fútbol sala en Baleares. Eso sí, en caoss puntuales, algunos equipos han programado partidos amistosos para no perder el ritmo de entrenamiento, eso sí, sin la presencia de colegiados.

La única excepción será la de los partidos de categoría nacional que se disputen en la Isla este fin de semana. Más concretamente, serán los del División de Honor Juvenil y Primera División Femenina. En cuanto a los primeros, este domingo se jugará en Son Bibiloni el derbi mallorquín entre el San Francisco y el Atlético Baleares, mientras que en la tercera categoría femenina estatal, el Son Sardina recibirá en la mañana del domingo al Riudoms.