Tomeu Morro. | Redacción Digital

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Los lamentables incidentes ocurridos el pasado martes en el derbi palmesano entre el Collerense y el Rotlet Molinar, en el que un individuo intentó ‘pinchar’ a uno de los asistentes del trío arbitral con una navaja, todavía colean.

A pesar de que durante toda la semana el colectivo arbitral ha alzado la voz expresando su malestar y sus quejas por este lamentable suceso y que incluso una porción notable del colectivo eran partidarios de una huelga, al final se disputará la jornada en todas las categorías, desde Tercera División hacia abajo, este fin de semana.

La próxima semana está prevista una reunión en la que volverán a sentarse las bases sobre una serie de medidas que se puedan adoptar de cara a reforzar la seguridad.

«Este fin de semana habrá fútbol. Lo que sucedió en el campo del Collerense es intolerable y un atentado contra el estamento arbitral y el fútbol. La próxima semana se celebrará una reunión para ver qué solución adoptamos», comentó Tomeu Riera Morro, presidente del Comité Balear de Árbitros.

Cabe recordar que el juzgado de guardia dictó una orden de alejamiento de cualquier campo de fútbol para el hombre de 38 años que fue detenido tras el encuentro. El individuo pasó a disposición judicial y quedó en libertad con cargos y con una orden de alejamiento de los campos de fútbol, según informaron fuentes jurídicas.

El juez de línea relató a los agentes que, finalizado el partido, un hombre saltó al campo y arremetió con un arma blanca contra el árbitro, que logró esquivar la agresión saltando hacia atrás.

Ante la intervención de varias personas que habían visto el intento de agresión, el hombre, que también había amenazado a otro árbitro que estaba en la grada, huyó del campo a la carrera, según el relato que contaron los testigos presenciales a la policía.

Los agentes realizaron batidas por la zona y detuvieron como presunto autor de un delito de amenazas a un hombre que coincidía con la descripción.