El delantero croata de Osasuna, Ante Budimir. | Efe

3

Era una de las visitas más esperadas, pero todo indica que las circunstancias van a cancelarla. A falta solo de un entrenamiento para que Osauna termine de preparar su desplazamiento a Mallorca, el regreso de Ante Budimir a Son Moix parece casi imposible. El delantero croata sigue arrastrando unas molestias en el pubis que han afectado a su gris inicio de temporada y que le obligan a continuar trabajando en solitario.

La historia entre el Mallorca y Budimir acabó de romperse hace unos meses, poco antes del inicio de la Eurocopa, cuando Osasuna decidió ejecutar la opción de compra que se había incluido en el acuerdo de cesión y se quedó en propiedad con el delantero a cambio de ocho millones de euros, lo que le convertía en el fichaje más caro en la historia del club navarro. Desde ese momento, el partido frente al conjunto rojillo estaba marcado en la agenda de la afición mallorquinista, muy molesta con la actitud que había mostrado Budi en sus últimas semanas como jugador bermellón.

Tras dos temporadas redactando unos magníficos registros en ataque —firmó 13 tantos con el Mallorca en Primera y 11 durante su cesión a Osasuna—, el arranque liguero de Budimir en Pamplona no ha sido el esperado y deberá esforzarse para recuperar el espacio que ha ido perdiendo.

Kike Barja

Por otra parte, Kike Barja regresaba al grupo en el entrenamiento de recuperación organizado este viernes por Jagoba Arrasate después de la derrota ante el Betis que los rojillos encajaron ante los ojos de su afición.

El regreso de Barja es una realidad tras un mes de recuperación en el que el veloz extremo ha trabajado en solitario para dejar atrás la distensión en la fascia plantar de su pie derecho y la lesión fibrilar en el flexor corto del primer dedo que sufrió ante el Celta. El de Noáin estuvo junto a los futbolistas que contaron con menos minutos frente al conjunto bético en los ejercicios de técnica y posesión, así como también en el partidillo. La de ayer fue una sesión no muy exigente, por lo que habrá que ver cómo responde el canterano al trabajo habitual.