El técnico francés del Real Madrid, Zinedine Zidane y su compatriota el delantero Karim Benzema durante el encuentro correspondiente a la jornada 30 de primera división frente al FC Barcelona en el estadio Alfredo Di Stéfano, en Madrid. | JUANJO MARTÍN

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La Liga de Campeones completa este miércoles sus semifinales con los partidos de vuelta de los últimos encuentros de cuartos de final. El Real Madrid buscará su pase a la penúltima ronda en Anfield ante el Liverpool con la ventaja que le confiere el 3-1 conseguido en el encuentro de ida.

El equipo de Zidane juega este miércoles a partir de las 21:00 ante el Liverpool de Klopp y el encuentro se podrá seguir en directo por televisión a través de Movistar Liga de Campeones.

La ilusión madridista de dar un paso firme hacia la decimocuarta Copa de Europa, con un rival del perfil del Chelsea en el horizonte de semifinales y una final soñada, pasa por el mítico Anfield. Con un factor a favor, la ausencia de un público que empuja en volandas a la épica al Liverpool, pero varios en contra de Zidane.

El gran especialista de la 'Champions', que solo perdió una eliminatoria y fue el único que conquistó tres ediciones consecutivas, advirtió de que el físico de sus jugadores ha llegado al límite y que las bajas, que alcanzan las 50 este curso, atacan al Real Madrid en un momento decisivo en el que se deciden los títulos grandes.

A la cita acude teniendo que inventar soluciones en una defensa plagada de ausencias. Sin sus centrales titulares, Sergio Ramos y Raphael Varane con coronavirus, sin su lateral derecho titular, Dani Carvajal, ni el improvisado sustituto que se convirtió en imprescindible, Lucas Vázquez. Con Eden Hazard sin prisa por volver. Le faltarán referentes a Zidane sobre el campo pero nunca la entrega de sus jugadores. Una vez más los unió a todos en el esfuerzo y encontró el apoyo de los menos habituales para sostener el clásico y ganar opciones en la defensa de la corona liguera.

No recupera a nadie por lesión el Liverpool y la alineación que saque Klopp debería ser muy parecida a la que formó en Madrid, con la excepción del defenestrado Naby Keita, cuyo puesto lo recogerá Thiago. El triunfo ante el Villa sirvió al 'Pool' para coger ánimos y para romper la espantosa racha de seis derrotas seguidas que acumulaban en Anfield, la peor de su historia, pero ahora sin público, intentará lograr ese milagro que ya surtió efecto contra el Barcelona, pero para el que se quedaron sin magia el año pasado. Y esta vez Anfield no jugará su carta.