Lorenzo Serra Ferrer durante una rueda de prensa en un hotel en Sevilla. | Efe

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Lorenzo Serra Ferrer, que el pasado mayo abandonó su cargo de vicepresidente deportivo del Betis por discrepancias con sus dirigentes, ha admitido este fin de semana que le ha «costado cicatrizar» la herida que le dejó su marcha y que no cierra «de ninguna manera la puerta» de su regreso.

El técnico balear participó el sábado por la noche en un acto con peñistas en Gilena (Sevilla), en la que fue su primera comparecencia pública tras su salida del Betis, y reconoció que «cuando tienes que abandonar un proyecto en una casa en la que te sientes cómodo y muy identificado, cuesta un poco cicatrizar».

Sin embargo, Serra subrayó que «afortunadamente, la vida sigue, y sigue en verdiblanco» pese a que no ha «mantenido» en estos meses «ninguna comunicación con la directiva» del club, que lo invitó a presenciar en el palco de autoridades el partido Betis-Valencia (2-1) del sábado, al que finalmente asistió desde una localidad para público general.

Serra Ferrer, entrenador del Betis durante dos etapas y también responsable de la política deportiva en las dos pasadas campañas, aseguró que «nunca» puede «cerrar las puertas» a volver a un club que lo «ha tratado con mucho respeto» y le ha dado «continuamente muestras de afecto y cariño». «De ninguna de las maneras cierra esa puerta. Si el Betis me necesita y yo me encuentro cómodo con la labor o el papel que pudiera realizar, está claro que volvería», aseguró el técnico mallorquín, que posee también un número relevante de acciones de la entidad.

Serra se refirió a los incesantes rumores en torno a la destitución del entrenador, Joan Francesc Ferrer 'Rubi', una situación que «no es buena para el Betis ni para las personas que directamente afectadas», a quienes deberían «explicarles claramente los motivos por los que no se cuenta o sí se cuenta con ellos», precisó.