Fotografía del estadio Monumenta de este sábado, antes de la suspensión del partido de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors. | RAÚL MARTÍNEZ

TW
0

El estadio de River Plate volvió este domingo a quedar habilitado después de que el club afrontara la multa que le impuso la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de Buenos Aires por un exceso de capacidad en el partido que se iba a celebrar este sábador frente a Boca Juniors y que quedó aplazado a este domingo.

Fuentes de la AGC confirmaron que River pagó la sanción a la Dirección General de Infracciones, por lo que se ha procedido al levantamiento de la clausura y finalmente se podrá jugar la segunda final de la Copa Libertadores a las 17 hora local (21.00 hora española).

Noticias relacionadas

«Los motivos de la clausura fueron el exceso de capacidad y que se bloquearon las salidas de emergencia. La falta es fugitiva, es decir, no implica una mejora del estadio. Entonces se paga la multa y se levanta la infracción», explicaron este sábado desde la AGC, que se encarga de velar por la seguridad del estadio.
Si bien no se detalló la cuantía de la multa por este tipo de situaciones en espacios públicos, la ley determina que va de 6.800 unidades fijas (121.000 pesos, 3.200 dólares) a 34.000 (607.000 pesos, 16.000 dólares).

Ricardo Pedace, director de la AGC, concretó que la sanción se debía al exceso de la capacidad y de la liberación de los pasillos y reiteró que era subsanable mediante la multa.
No se desveló cuántas personas entraron de más en el Monumental -que estaba abarrotado de gente-, aunque multitud de hinchas de River -el partido no aceptaba público visitante, como tampoco se permitió en el de ida en la Bombonera de Boca- denunciaron no haber podido acceder a pesar de tener entradas.

Días atrás, la Policía realizó varios registros en Buenos Aires en los que se incautaron 300 entradas por haber sido adquiridas en la reventa ilegal, algo que las autoridades investigan si tiene alguna relación con las personas que a la lo largo de la tarde de ayer provocaron fuertes disturbios en las afueras del Monumental.
Hinchas de River apedrearon el autobús de los jugadores de Boca y dejaron a varios futbolistas heridos, lo que desembocó en diversos aplazamientos del partido y que finalmente fue postergado a este domingo.