El jugador de Esporlas en una foto cuando militaba en el Platanias. | ARCHIVO

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Didac Devesa ha vivido en primera persona la suspensión de la liga griega de fútbol por la invasión al terreno de juego del presidente del PAOK, Ivan Savvidis, con una pistola en la cintura en el duelo ante el AEK Atenas del pasado domingo.

El centrocampista mallorquín, de 27 años, milita en el Apollon Smyrnis que precisamente debía jugar su partido en la jornada del lunes. Horas antes, el gobierno decidió paralizar el campeonato de forma indefinida tras los últimos sucesos. Devesa no está sorprendido con estos incidentes porque no son nuevos: '«Llevo tres años aquí y cada temporada se ha parado la Liga. En una ocasión fue porque prendieron fuego a la casa de un árbitro y hace dos años porque los ultras del Panathinaikos tiraron bengalas. Pero lo del otro día ya se fue de las manos y yo creo que la UEFA y la FIFA deberían intervenir. Hace un par de semanas le tiraron un papel de caja registradora a Oscar García, entrenador de Olympiakos, y resulta que fue un empleado del propio club, no de los aficionados'».
El mallorquín apunta que las bengalas «aquí no están prohibidas y tampoco hay cámaras en el campo» por lo que el control en las gradas es mínimo. Devesa reconoce que, aunque no haya pasado miedo, 'si que los ultras te imponen cuando parece que van a invadir el terreno de juego.
Los que más ejemplos tenían que dar son los equipos grandes, pero ellos son los que peor comportamiento tienen'. El jugador mallorquín apuntó que para los griegos «el fútbol es sagrado» y que le pueden tocar otras cosas pero «si le quitan tres puntos a tu equipo, son capaces de movilizar el país».