El delantero argentino del Barcelona Leo Messi (c) intenta un remate ente el defensa camerunés del Granada Allan Nyom (d). | Efe

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Granada 1 - 2 F.C. Barcelona

1 - Granada CF: Toño, Nyom, Siqueira, Íñigo López, Mainz, Mikel Rico, Recio, Torje (Brahimi, m.76), Nolito (m.73), Ighalo e Aranda (El Arabi, m.58).

2 - FC Barcelona: Valdés, Alves, Adriano (Jordi Alba, m.38), Piqué, Mascherano, Busquet, Thiago, Fábregas, Pedro (Iniesta, m.72), Alexis (Tello, m.61) y Messi.

Goles: 1-0, (m.25): Ighalo. 1-1, (m.50): Messi. 1-2, (m.73): Messi.

Árbitro: Del Cerro Grande (Madrileño). Mostró cartulina amarilla a los locales Siqueira y Nyom, y al visitante Thiago.

El Barcelona acabó con una sequía de dos jornadas sin ganar fuera de casa al vencer por 1-2, ambos goles del argentino Leo Messi, que ya suma 37 en Liga, a un Granada que soñó con la machada durante muchos minutos al adelantarse en el marcador en el primer tiempo con un tanto del nigeriano Odion Ighalo.

El equipo catalán, sin el lesionado Xavi ni Iniesta, éste por decisión técnica aunque jugó los últimos veinte minutos, en el once titular, estuvo peleado con el gol antes del descanso pese a crear bastantes ocasiones, remontando en un segundo acto en el que llegó mucho menos a la meta rival.

El Barça, que lleva nueve partidos seguidos oficiales recibiendo gol, aumenta con este triunfo su ventaja en el liderato de la clasificación, mientras que el Granada, pese a la derrota, mantiene seis puntos sobre el descenso

Con una intervención de Toño lanzándose a los pies de Alexis tras pase de Messi, muy activo sobre todo en el pase todo el partido, y un remate fuera de Nolito arrancó una divertida y bonita primera mitad.

Los azulgranas, con mucha posesión de balón pero demasiado lentos en la circulación, pusieron en apuros a los locales en los primeros veinte minutos con un pase de Fábregas al que no llegó Messi por poco, un disparo fuera de Alexis y un cabezazo mal dirigido de Thiago.

El Granada, tan firme y solidario en defensa como valiente y rápido con el balón en los pies, marcó el 1-0 en el minuto 25 en una jugada que arrancó en un cruce providencial de Mainz cuando Alex iba a marcar ante Toño. En la rápida contra posterior el balón pasó por Ighalo, Aranda, Nolito y el propio Ighalo, que marcó a portería vacía en posible fuera de juego.

El Barça se rehízo bien al gol en contra y siguió asediando a los locales. Adriano disparó con intención pero fuera, poco antes de sufrir molestias, y ser sustituido por Jordi Alba, mientras que Toño se lució ante Messi en el mano a mano, en la ocasión más clara del primer acto (m.37).

Antes del descanso aún hubo tiempo para otro remate fuera del argentino, un disparo de Alves demasiado cruzado y, en el otro área, una oportunidad de Aranda, que no aprovechó el garrafal fallo de Thiago.

La segunda parte arrancó con un guión similar pero con el Barcelona mucho más incisivo y marcando la primera ocasión que tuvo. Toño no blocó bien un lanzamiento lejano de Fábregas y Messi aprovechó el rechace para empatar el partido, estrenarse en la ciudad de La Alhambra y anotar su gol 300 con el club azulgrana (1-1, m.50).

Las tablas llevaron el choque a su fase más anodina, con el mismo control visitante mas sin llegadas a las áreas, hasta que Pedro rompió la monotonía con un duro disparo al palo (m.65) justo antes de que le anularan un gol a Messi por estar en fuera de juego.

El Barça remontó el choque con otro gol de Messi, que batió a Toño de manera magistral al trasformar de forma directa una clara falta cometida por El Arabi a Thiago en la frontal del área (1-2, m.73).

El Granada, no le quedaba otra, trató de irse al ataque en el último cuarto de hora ante un Barça que trató de que pasaran los minutos con largas posesiones. Los visitantes pudieron sentenciar con una contra mal finalizada por Tello, otra que Toño salvó ante Messi y una última mal finalizada por Iniesta, mientras que los locales se volcaron y pudieron empatar.

Valdés fue el héroe de los suyos en un emocionante e intenso final con buenas paradas ante los cabezazos de El Arabi e Íñigo López y, sobre todo, sacando una mano providencial, ya en el tiempo añadido, en un mano a mano ante Brahimi.