El delantero portugués del Real Zaragoza Hélder Postiga (2i) celebra su gol, el primero de su equipo, junto a sus compañeros David Mateos, Adam Pínter, Ángel Lafita y Antonio Galdeano "Apoño" (izq-dcha). | Efe

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Sporting 1 - 2 Zaragoza

Sporting: Juan Pablo, Orfila (Canella m 64), Eguren, Iván Hernández, Lora, Rivera, Nacho Cases, De las Cuevas, André Castro (Trejo m 64), Adrián Colunga y Barral (Sangoy m 74)

Zaragoza: Roberto, Pablo Álvarez, Mateos (Da Silva m 82), Paredes, Abraham, Dujmovic, Pintér, Lafita, Apoño, Obradovic y Helder Postiga (Aranda m 67)

Goles: 0-1, m.36: Helder Postiga. 1-1, m.48: Eguren. 1-2, m.90: Lafita.

Árbitro: Teixeira Vitienes. Expulsó al segundo entrenador del Zaragoza (m 58) y mostró tarjetas amarillas a Javi Paredes (m 25), Pablo Álvarez (m 32), Lora (m 32), Iván Hernández (m 40), Pintér (m.53), Apoño (m 60), Lafita (m 62), Mateos (m 82) y Rivera (m 87).

El Zaragoza se llevó los tres puntos ante el Sporting de Gijón (1-2) y le dejó malherido, un poco más cerca del descenso a Segunda División.

Sporting y Zaragoza demostraron por qué llevan prácticamente toda la temporada en puestos de descenso y el partido tuvo casi de todo menos fútbol. En esa pelea, los visitantes golpearon primero y sumieron a un abarrotado El Molinón en la más absoluta zozobra.

Los dos entrenadores reiteraron durante la semana que el equipo que saliera derrotado en este partido tendría prácticamente imposible eludir el descenso.

Al duelo llegaron en mejor racha los visitantes, y en mejores condiciones, ya que Javier Clemente no pudo contar con hombres muy importantes.

El técnico vasco del Sporting se decidió por Eguren para sustituir al sancionado Botía, quien, a pesar de no estar en su mejor estado de forma, sigue siendo insustituible en la defensa rojiblanca, pero, además, Clemente decidió cambiar de banda a Lora, por lo que la defensa que saltó al campo no tenía ningún componente en su posición habitual.

El Zaragoza salió con las cosas claras e impidió que el Sporting tocara dos balones seguidos, aunque los locales se lo pusieron muy fácil con lanzamientos largos que la defensa del Zaragoza rechazaba con tranquilidad o paraba el juego con una falta.

El resultado fue una total ausencia de juego porque el Zaragoza se limitaba a lanzamientos lejanos que iban directamente fuera y los locales ni siquiera eran capaces de acercarse al área rival.

No obstante, fue el Sporting el que gozó de las dos primeras opciones de adelantarse en el marcador, la primera en un remate de cabeza de Eguren en un córner al que respondió Roberto con una gran parada y la segunda, un robo de balón en el que Adrián Colunga quiso hacer la jugada personal cuando iban otros dos compañeros con él y el balón acabó fuera.

El Zaragoza supo aprovechar la oportunidad que se le presentó en un pase de Lafita, que superó a los dos centrales y el balón llegó a un desmarcado Hélder Postiga, que cruzó muy bien el balón sobre la salida de Juan Pablo, un gol que dejó muy tocado al Sporting, que desde ese momento y hasta el final del primer tiempo apenas dio una a derechas

El panorama cambió radicalmente nada más comenzar la segunda parte, ya que en el primer acercamiento del Sporting al área de Roberto el balón acabó en un córner que lanzó De las Cuevas sobre el primer palo, donde tocó hacia atrás Barral y el esférico llegó a un desmarcado Eguren que, de cabeza, batió a Roberto.

El empate levantó los ánimos de El Molinón y espoleó a los jugadores del Sporting, que durante los siguientes minutos pusieron cerco al área visitantes, pero sin acierto.

El Zargoza logró sacudirse el dominio local y el juego volvió a equilibrarse dentro de la mediocridad general.

Ambos técnicos realizaron los primeros cambios, pero la tónica del juego no varió.

La incertidumbre del resultado y la importancia de los puntos en juego mantenía a los espectadores pegados a los asientos conscientes de que el partido podía decidirse por el más mínimo error.

El fallo lo cometió el Sporting en el tiempo añadido, ya que la defensa permitió una internada de Zuculini y Lafita firmó el gol de la victoria del Zaragoza, que sigue soñando con la salvación y deja al equipo asturiano muy cerca del abismo de la Segunda División.