El defensa argentino del Villarreal CF, Mateo Musacchio (d), lucha la pelota con el delantero del Real Betis, Rubén Castro. | Efe

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Villarreal 1 - 0 Betis


Villarreal: Diego López, Mario, Musacchio, Gonzalo, Catalá, Bruno, Borja Valero (Marcos Senna, m.89), Hernán Pérez (Marchena, m.73), De Guzmán (Joselu, m.83), Joan Oriol y Marco Ruben.

Real Betis: Casto, Isidoro, Ustaritz, Dorado, Nacho; Iriney (Javi Matilla, m.46), Cañas, Beñat (Montero, m.56), Pozuelo, Ruben Castro (Santa Cruz, m.72) y Jorge Molina.

Goles: 1-0, m.21: Borja Valero.

Árbitro: Muñiz Fernández (Asturiano) Mostró tarjeta amarilla a los locales Bruno, Marco Ruben, Musacchio, Borja Valero y a los visitantes Isidoro, Ruben Castro, y expulsó al segundo entrenador del Villarreal Raúl Garrido.


El Villarreal ganó al Real Betis por un gol a cero en un partido muy igualado en el que una genialidad de Borja Valero valió tres puntos para el equipo local, que continúa progresando en la clasificación.

El equipo castellonense jugó un partido inteligente y sin arriesgar, ante un Betis demasiado inocente que tuvo la pelota, tocó mucho, pero le costó crear peligro. El Villarreal respira y el Betis encadena ocho jornadas sin ganar.

Llegaban Villarreal y Real Betis, con la intención de cambiar la dinámica negativa en la que se encontraban ambos equipos. El equipo de Garrido, está para dar pocas ventajas y sus planteamientos son más serios y defensivos que en otras épocas. A pesar de ello, la presencia de Borja Valero como segundo punta le daba más mordiente al equipo en ataque.

El Betis, fiel a su juego y a su filosofía, tocaba la pelota, pero sin llegar a inquietar demasiado. Es más, fue Casto el que tuvo que esforzarse en un par de jugadas, para mantener su portería a cero. Algo que no pudo hacer a los veintiún minutos, cuando en un contragolpe de libro, el Villarreal encontraba su gol. Valero superaba a Casto con una vaselina de mucha clase.

El gol hizo retrasar su posición a los de Garrido y dar la pelota al Betis. Con ello la primera parte se convirtió en un dominio claro de los andaluces y con un Villarreal esperando a matar en otra salida rápida.

En los últimos veinte minutos el protagonista fue Diego López, que le paró a Ruben Castro un fuerte disparo. Y que salvó también, un buen remate de Iriney. Dos opciones de gol muy claras, que podían haber igualado el partido.

En la segunda parte, las cosas comenzaron igual con el Betis dominando el juego y el Villarreal en su campo esperando. Y lo curioso es que las opciones más peligrosas, cayeron del equipo local, que con llegadas de Ruben y De Guzmán probaron a Casto.

Salían los locales con más alegría al contragolpe y el partido entró en un intercambio de golpes y de llegadas. Mediado el segundo acto llegaron los mejores minutos del Villarrea, que pudo incrementar su renta en un par de ocasiones de Borja Valero y Bruno.

El cuadro castellonense, envalentonado, a punto estuvo de pagar su alegría. Ya que fue el Betis, el que dispuso en una contra y con Castro, la opción del empate. La incertidumbre en el marcador provocó los nervios en ambos conjuntos, aunque los andaluces, muy espesos, vieron como se le escapaba un partido en el que no fue peor.