El delantero del Real Betis Rubén Castro ante el portero argentino del Málaga C.F. Willy Caballero. | Efe

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Betis 0 - 0 Málaga


Real Betis: Casto; Isidoro, Ustaritz, Dorado, Nacho; Iriney, Beñat (Ezequiel, m.58), Cañas; Pozuelo (Matilla, m.82), Rubén Castro (Jefferson Montero, m.86); y Jorge Molina.

Málaga CF: Willy Caballero; Jesús Gámez, Demichelis, Mathijsen, Monreal; Joaquín, Toulalan, Duda (Camacho, m.77), Cazorla; Isco (Buonanotte, m.61) y Rondón (Seba Fernández, m.85).

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Amonestó al visitante Monreal (m.73) y a los locales Isidoro (m.88) e Isidoro (m.91).


El Real Betis rompió su nefasta racha de seis derrotas consecutivas, aunque no pasó del empate a cero como local frente a un Málaga que pareció conformarse con el reparto de puntos, vista su poca mordiente en la delantera.

Ambos equipos empatan por primera vez en lo que va de temporada, un resultado que no deja contento a nadie, ya que el Betis ansiaba el triunfo y el Málaga lo necesitaba también para asentarse en la zona alta de la tabla.

El equipo del chileno Manuel Pellegrini, una vez que en la pasada jornada, con el triunfo ante el Espanyol (1-0), se quitó la presión acumulada de tres derrotas seguidas, intentó mostrar el poderío que atesoran sus jugadores con un buen fútbol lejos de La Rosaleda.

Los malaguistas, con las rápidas subidas de Ignacio Monreal por la izquierda y de Jesús Gámez por la derecha, buscaron mandar desde el inicio y sujetar, a la vez, las acometidas del rival.

El conjunto sevillano tuvo que jugar con un estilo que no propugna el técnico Pepe Mel, pues defendió y salió a la contra, aunque le costó que las transiciones del balón fuera correctas pese a que alguno apareciera con peligro en las botas de Rubén Castro y Jorge Molina, sus hombres más adelantados.

Con el paso de los minutos, los visitantes empezaron a tener más dificultades y la lucha se centró en la zona media del campo para buscar en ambos bandos el juego directo a las áreas, con lo que las fuerzas se equilibraron en la misma medida que la falta de claridad ante las porterías.

En el minuto 35, el central argentino Martín Demichelis, en el intento de despejar un balón complicado dentro de su área chica, estuvo cerca de sorprender al meta también argentino Willy Caballero, acción que pareció dar confianza a los verdiblancos en el tramo final de la primera parte.

El Málaga careció ahora de recursos para sorprender al rival en ataque, donde el venezolano José Salomón Rondón, único punta claro ante las lesiones del brasileño Julio Baptista y del holandés Ruud Van Nistelrooy, no encontró soluciones clara para marcar.

En el arranque del segundo período los locales mantuvieron esa iniciativa con la que acabaron la primera y gozaron de incursiones con peligro frente a un rival despistado y que perdió pronto el balón, pero, paradójicamente, Rondó frenó esta escalada bética con un remate de cabeza a los diez minutos de la reanudación que bien pudo ser el 0-1 si el meta Casto Espinosa no está atento.

Se entró así en un intercambio de golpes y de alternativas que presagió que el empate a cero no tardaría en romperse, aunque el tiempo pasó sin que la puntería se afinara en ninguna meta.

Ya en la recta final del choque, fue el Betis, con el apoyo de la grada, el que puso todo para reencontrarse con la victoria, pero el Málaga trabajó con orden en la contención para llevarse un punto del Villamarín.