El portero del Sporting, Iván Cuéllar (d), se dispone a despejar el balón ante su compañero, el defensa Iván Hernández (c) y el delantero uruguayo del Atlético de Madrid, Diego Forlán (i). | Efe

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Sporting 1 ? 0 Atlético


Sporting: Cuéllar, Lora, Iván Hernández, Gregory, Canella, Eguren, Rivera, Nacho Cases, De las Cuevas (Nacho Novo m 78), Diego Castro (Jorge m 86, André Castro m 89) y Barral.

Atlético de Madrid: De Gea, Valera, Perea, Ujfalusi, Antonio López (Filipe m 84), Assuncao, Elias (Fran Mérida m 67), Juanfran, Diego Costa, Raúl García (Koke m 78) y Forlán.

Goles: 1-0: m.51: Barral.

Àrbitro: Estrada Fernández. Mostró tarjetas amarillas a Barral (m 35), Raúl García (m 58), Perea (m 69), Eguren (m 74), Fran Mérida (m 88)


Un fallo defensivo de un pésimo Atlético dio al Sporting tres importantes puntos en un partido de muy poco juego pero sí de mucha emoción y sirve a los gijoneses para creer que la salvación es posible, tras sumar 7 de los últimos 9 puntos disputados.

La primera parte jugada por Sporting y Atlético de Madrid tiene un fácil resumen: nada de nada, ni una jugada que merezca ese nombre, ni un disparo a puerta, la mayor parte de futbolistas totalmente desaparecidos y los dos porteros como meros espectadores en una tarde fría que parece que contagió a los protagonistas.

El equipo local esperaba este encuentro con la esperanza de ofrecer otra vez la buena imagen mostrada una semana antes ante el Hércules y aprovecharse de ausencias notables en su rival como Agüero o Reyes, a la que se sumó Tiago también por lesión, para tratar de empezar a poner tierra de por medio con respecto a las posiciones de descenso pero en los primeros 45 minutos sus intenciones se quedaron en sólo eso.

Con todo, el dominio fue sportinguista ante un Atlético muy conservador que acumulaba muchos jugadores por detrás del balón lo que hacía que la mayor parte del juego se desarrollase en la parcela central, muy lejos de las respectivas porterías y sin ocasiones de peligro para ninguno de los dos guardametas.

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Los minutos pasaban sin que ni uno ni otro ni siquiera intentasen el disparo a puerta y aunque el Sporting llegaba más veces, sus acercamientos morían en las inmediaciones del área de De Gea.

A falta de otra cosa, el público la tomó con Estrada Fernández al entender que no estaba midiendo con el mismo rasero las entradas de uno y otro equipo en especial tras una de Diego Costa a Eguren que el árbitro ni siquiera señaló como falta.

La primera apariencia de disparo a puerta llegó en el minuto 26 a cargo del brasileño Elías pero el balón se fue flojo y muy lejos de la portería, mientras que a esas alturas el Sporting ni tan siquiera podía ofrecer ese pobre balance.

Sólo en el minuto añadido, Rivera fue capaz de rematar de cabeza desde el borde del área y salió ligeramente alto.

Los aficionados veían cómo los minutos transcurrían sin que sucediera prácticamente nada, mientras que en otros campos rivales directos en la lucha por la permanencia como Almería o Zaragoza se adelantaban en el marcador.

El partido cambió totalmente a los 6 minutos de la segunda parte, en un mal entendimiento entre Raúl García y Perea, que tras haber robado un balón lo dejaron a pies de Barral, que no tuvo ningún problema para superar a De Gea con un disparo a bocajarro muy celebrado por los locales y que dejó completamente helados al resto de colchoneros.

El encuentro se animó bastante porque el Atlético de Madrid intentó el empate si bien es cierto que sin mucha ambición y el Sporting comenzó a creer en la victoria y se acercó con mayor peligro que en los primeros 45 minutos, con lo que el juego ganó en vistosidad si bien partía de niveles ínfimos.

Los intentos ofensivos de los madrileños se quedaban en nada, pero la calidad de la plantilla madrileña impedía la más mínima relajación, pero en cuanto los gijoneses cogían el balón profundizaban hacia la meta rival pero también sin que De Gea pasase por situaciones de peligro.

Un rosario de cambios y algunas faltas hicieron que de los últimos 20 minutos se jugasen muy pocos, los suficientes para que Jorge, un futbolista que apenas dispone de minutos saltase al campo y en el primer balón que tocó sufriese una durísima entrada por parte de Fran Mérida que le obligó a retirarse propiciando el debut de André Castro.

Cuando se llevaban 3 minutos del tiempo añadido, Valera pudo lograr el empate para los atléticos en un remate de cabeza al que respondió Cuéllar con una gran parada que salvó a los suyos, que sumaron tres puntos vitales en su actual situación.