El delantero mallorquín Emilio Nsue, durante su presentación en Anoeta como futbolista de la Real Sociedad. | Redacción Digital

0

Dos de las piezas del puzzle del nuevo Mallorca intentarán llevar esta tarde a sus equipos a la azotea del fútbol español. Emilio Nsue (Real Sociedad) y Pau Cendrós (Levante), que regresarán este verano a la Isla para sumarse al próximo proyecto bermellón, pueden certificar hoy el salto de categoría y completar un trabajo en el que han invertido más de cuarenta jornadas. El penúltimo capítulo de la división de plata se escenificará bajo un horario unificado (18.00 horas) y hará que miles de aficionados olviden durante un rato lo que sucede estos días en Sudáfrica para asistir al posible desenlace de la Liga Adelante. En el caso de los donostiarras, lo tienen todo a su favor para subir de peldaño y dejar atrás tres años en el infierno. Les alcanzaría con empatar ante el Celta, aunque en caso de perder, podría aprovecharse de los pinchazos de sus rivales directos. Los valencianos, por su parte, lo tienen algo más complicado. La escuadra granota podría subir si vence al descendido Castellón y pierde el Betis o no gana el Hércules, mientras que el empate le valdría si pierden los alicantinos y no gana el Cartagena. Sea como sea, el mallorquinismo estará pendiente de ellos.


Emilio Nsue

El delantero mallorquín podría llevarse esta tarde una de las mayores alegrías de su carrera. Al menos a nivel de clubes, donde todavía no ha recorrido un camino demasiado extenso. Y aunque ha participado habitualmente con el conjunto blanquiazul durante toda la campaña, hoy seguramente destapará la cita desde el banquillo, tal y como la hizo la semana pasada en Cádiz (disputó los últimos quince minutos). La situación es tan favorable para la Real Sociedad (es líder y aventaja en seis puntos al cuarto clasificado del torneo), que toda San Sebastián lleva una semana instalada en la locura. No quedan entradas para ver este partido y miles de aficionados se conformarán con seguirlo por televisión o sumarse a los actos que tendrán lugar desde horas antes en los aledaños del estadio para disfrutar después de los fastos postpartido. Además, el Celta no se juega nada.


Pau Cendrós

En los dos años que ha pasado en Segundo, Pau Cendrós se ha especializado en ascender. Hace un año tomó parte en la salida del infierno del Tenerife y hoy puede repetir la gesta enfundado en la camiseta azulgrana del Levante. El mallorquín, uno de los baluartes de la escuadra de Luis García, jugará de inicio ante un Castellón ya condenado en el que habitan otros dos isleños (Xisco Campos y Rafita Ramos) y tratará de intervenir en las celebraciones que se preparan en el Ciutat de València. Sería la culminación perfecta para una campaña de ensueño en la que ha seguido recopilando experiencia.


Guerra y Muñoz

Además de Pau Cendrós, en el Levante hay otros muchos nexos con el Mallorca. Uno de ellos es el delantero Javi Guerra (segundo máximo goleador del equipo con 11 tantos), que también juega con los azulgrana cedido por el cuadro rojillo, aunque tiene más complicado que Cendrós el regreso a Son Moix. Otro es el manacorí Xisco Muñoz, su compañero de ataque Xisco Nadal (no guarda relación con Mallorca, aunque sí que nació en la Isla) o el ex bermellón Sergio Ballesteros. Todos ellos serán de Primera con una victoria del conjunto valenciano frente al Castellón, unida a una derrota o empate del Betis o del Hércules.